Vine a California sobretodo para huir de mis rutinas adquiridas y solucionar bloqueos, los 25 años, si no estás muy ocupado, me parece un buen momento para tomarse tiempo y espacio para inspirarse, pensar (pero sin que te arda la cabeza), recapitular, aprender con retrospectiva y para eso 10 mil km y 3 meses ayudan mogollón. Se hacen muchas averiguaciones sobre uno mismo.
El sábado pasado salí por ahí yo solo, y a diferencia de Madrid la verdad es que aquí no me supuso ningún esfuerzo, llevaba queriendo hacer eso desde que llegué y, aunque me lo paso muy bien con Julito, estaba impaciente por vivir mi "experiencia americana" a solas. Aquí me siento como... despegado del Leo de Madrid, no tengo reputación, todo está en blanco y abierto a todas las opciones. Me preparé para lo mejor, llevaba condones en el bolsillo, dinero para alcoholizarme un poco y el culo impecable y virgen de un mes, con lo que estaba súper salido :)
Entré en un bar hetero-friendly, o sea un bar gay con algunos heteros. Me senté en la barra, me tomé mi primer coctel mirando el panorama e hice un descubrimiento: siempre me he limitado a usar miradas y sonrisas como cebo, pero nunca he entrado a un chico y aunque sí que elijo a quien le hago miraditas, la verdad total es que no soy yo quien elijo sino el que espera a ser elegido... No me siento muy orgulloso de eso, porque entiendo que me he comportado como un adolescente poniendo a prueba sus propias inseguridades, más que como un adulto maduro que sabe lo que desea. Sin embargo... descubierto esto no me costó, al igual que no me supuso ningún esfuerzo salir yo solo, adquirir una nueva actitud, quizás un poco fingida pero más acorde a mi edad y a lo que todos deseamos ser.
¿Y si no estuviera Julito y de verdad hubiera llegado a una ciudad nueva yo solo? No me puedo quedar aislado para siempre. Estaba pensado en estas cosas cuando se sentó a mi lado copa en mano un chico y me saludó fastidiándome el plan de ser yo el que entro al chico y no al revés, pero estaba muy bien así que le perdoné por adelantarse. Le llamaré Ucla. Notad que normalmente no le pongo apodo a un chico que conozco una noche... pero eso fue la semana pasada y hay cuatro historias más con el mismo prota XD
Ucla es musculoso y se deja barba... así que me emocioné mucho con él a mi lado porque me encantan así. Pero tiene una pega, tiene sólo 22 años, y para el colmo yo puse una pega más en la historia... me quité 3 años de un plumazo, lo solté sin más, ni siquiera lo pensé y eso me lleva persiguiendo desde entonces. ERROR, ERROR, ERROR. Pero bueno, Ucla no parece percibir que en realidad tengo un cuarto de siglo... así que no hay mayor problema y son 3 años de nada... no?
Esa noche volví a casa con los condones en el bolsillo y más salido que una lesbiana ciega en una pescadería. Ucla no vive muy lejos de la casa de Julito y paseamos de vuelta. Me gusta mucho ese chico, es tan... sencillo y me moría por verle sin camiseta, claro que... temía que me viera él a mí sin camiseta. Pero esa es la actitud del Leo antiguo, el niñato acomplejado... como cuando tenía 22 años de verdad, esta era mi oportunidad de poner a prueba mi madurez. Ucla a pesar de la edad parece muy seguro y muy adulto, y tengo que estar a la altura, por suerte juego con 3 años de ventaja.
Al día siguiente fuimos a la playa pero hacía frío y nada de Sol, no le pude ver sin camiseta, yo volví a llevar los condones, por si a caso había suerte, me pasé toda la tarde esperando una señal, riéndole las gracias y deseando que tuviera una imagen sexy que le inspirara. Pero nada...
Ya íbamos a despedirnos en mi puerta... ¿Julito y su novio...? No estaba el coche, era domingo... no estaban!
Invité a Ucla a entrar a merendar y después subimos a mi habitación con la excusa de enseñarle un videojuego de detectives que me había comprado y que casualmente sucede en Los Angeles. Por supuesto yo quería mover un joystick en concreto...
Esa barba... esas piernas tan largas... esa boquita... estaba deseando que nos enrolláramos ¿por qué no se lanzaba!!!!? Le había subido a mi habitación. Eran ya las 9 de la noche y seguíamos jugando al L.A Noire. Me había sentado en la cama, me había pegado a él para jugar... ¿qué le pasaba? ¡qué me besara y se quitara la camiseta de una fucking vez!!!!
Llegó Julito y su novio... y Ucla se levantó para despedirse. Me ofrecía la mano... ¿qué quería, un apretón? NI HABLAR! le acerqué con la mano en la nuca y le di dos besos cerca de la boca. Y me lo pensé mejor... y le di uno en los labios.
- Me encanta que te hayas decidido, llevo todo el día esperando - dijo, y se fue todo feliz.
Un jarro de agua fría, justo lo que necesitaba, qué tonto he sido. Yo no soy nunca el seductor, soy el "elegido". Y es hora de cambiar!
Mañana os cuento cómo folla y... cómo le he follado yo a él...!!!