sábado, 12 de abril de 2014

Dónde hay confianza da asco

Siento muchísimo no escribir más a menudo pero sobretodo ir dejando historias a medias, así que voy a intentar solucionarlo estos días, que me apetece mucho actualizar el blog, porque algunas de las historias tienen desenlace.

Compi tuvo su feliz sexo anal, pero ahora le pasa algo incontrolable, para "enfrentar" su miedo al compromiso ahora se pasa el día ligando por todas las redes sociales, pero luego se siente mal porque teme romper la relación con su oso, sin embargo la relación que tienen es la que "fuerza" a Compi a ligar de forma compulsiva. Es algo raro, pero muy habitual, seguro que muchos le entendéis. 

Esta Semana Santa van a follar por primera vez en casa de Compi, que se queda solo, y van a hacer un evento de ello. Lo que me ha sorprendido, y lo digo sin juzgar en absoluto y sin ánimo de delatar malos comportamientos, es que a la fiesta se unirán tres componentes más, popper, coca, y nosequé más (unas siglas, ghb o algo así). Desde luego por cómo lo ha dicho sonaba muy divertido, pero se ha roto la imagen romántica que tenía de ellos dos, al menos estéticamente, pero el romanticismo no tiene normas fijas, se casarán?

Aunque en realidad no sé de dónde he sacado esa idea, sabía que su estilo de sexo era algo guarrillo, y hace unos días Compi me dijo que mientras follan, el oso le pide que se pedorree (qué duro ha sido de escribir) y él lo hace, sorprendentemente sin rechistar, ni siquiera parece que le resulte raro. Lo cual es genial, pero no es romántico, o sí... yo que sé, jaja. Todo unido a que Compi se pasa el día enganchado a Grindr... me parece que de hecho no va a haber boda.

Me interesé por el tema de los pedos, no podía evitar sentir curiosidad por ese "nuevo" tema, se nota que estamos cogiendo confianza, demasiada confianza.

- Nunca lo había hecho con un chico, ni había pensado en hacerlo, aunque se me da muy bien - me contestó Compi.

La verdad es que sospecho que habiendo drogas de por medio es más fácil proponer y aceptar esas cosas... o estar muy salido, para decirle al que te estás follando "pedorreate"... Y sabéis por qué no lo juzgo?? porque no tengo ni idea de cómo hacerlo, jaja, escapa a mi control sobre el morbo. El oso va de dominante, lo cual estropea un poco el cliché de recibir pedos de otro.

- No te da corte hacerlo - dije con una cara un poco retorcida.
- Prrrrrrrrr - dijo su culo.

No me gustó nada que hiciera eso... me encanta conocer a las personas y recibir y dar confianza, pero la elegancia se ha ido a la mierda ya, y la echo de menos! Se ha pasado.

Salí de allí enfadado pero sentí cierto orgullo, los juegos de prendas que me gustan, Atrevimiento o Castigo y todo eso... me hacen valorar el descaro de Compi, aunque no es un atrevimiento que me haga gracia, ni incluiría en mis juegos. Y esa cerrazón me da rabia, con lo que me veo dentro de unos meses desarrollando un fetiche sobre tirarme pedos... jaja. 

- Lo siento, soy un puto cerdo - dijo Compi cuando volví al despacho.
- No vuelvas a hacerlo a no ser que te esté follando.

Lo que hoy habéis conocido sobre Compi a lo mejor no es sorprende mucho, pero pedos, drogas y la obsesión por Grindr os chocaría si vierais su aspecto educado y su forma de comportarse. No creo que sea una fachada falsa, sino una faceta real que convive con un patio trasero algo más sucio y ventoso.

viernes, 28 de marzo de 2014

After Work


Compi y yo salimos ayer de de juernes, como llevamos haciendo desde hace unas semanas al salir del despacho. Uno de los puntazos de esas salidas after work es la afición de Compi por lanzar cebos en las apps gays, eso nos ha traído a nuestra puerta algun posible ligue, y cuando las apps no funcionan recorro la zona analizando zapatos y anulares en busca de un hombre conveniente. Al menos es fácil ganarse una invitación a una copa aunque sea sólo para aprovechar el 2x1.

Compi no liga porque por mucho que me diga que no, está en proceso amoroso con su oso. Yo ayer ligué con un hombre que calzaba bien y no llevaba alianza, llevaba traje y yo tengo debilidad por desabrochar camisas y corbatas, y encima era guapo, estuvimos dos horas juntos hasta que nos despedimos.

- Ten cuidado con los coches - me dijo mientras me subía a mi bici.
- Te mandaré un whatsapp cuando llegue a casa.

Y me fui calle arriba. Tardé cinco minutos pero ya tenía un whatsapp suyo con una foto mía esperando el verde del semáforo en mi bici "qué detalle tan siniestro-tierno". Una de las cosas buenas del horario europeo es que después de trabajar y el after work... aún es pronto y hay Sol, así que intenté algo.

- Me voy a correr - whatsappeé y esperé ver que me estaba escribiendo para haberle dejado pensar en el sentido guarro para adelantarme y frustrarle - Te quieres venir?
- Y verte con pantalón corto... - contestó.
- Te dejo elegir, mallas o shorts...
- ¿Cuál te toca hoy?
- Shorts grises con slips azules.

Tardó mucho en responder... para decirme que no podía venirse a correr conmigo. Pero me llevé el móvil para hacerme una foto y ponerle los dientes largos en El Retiro. Desde allí busqué un sitio para hacerme un selfie en el que se vieran los shorts y los slips. Ese hombre iba a caer en mi red!!

- Tenía que haber ido contigo, aunque me hubiera dado un infarto por la falta de costumbre de correr. Si mañana me permites ir en tu bici te acompaño, soy viejuno!

Madurito (40 y pocos) sexy más bien, aunque no haya corrido en años. Y ahora... estoy aquí, listo y preparado para salir a correr al Retiro en plan primera cita deportiva a ver qué pasa. Correr con un ligue es la mejor motivación para aguantar sin descansos. Deseadme suerte.

sábado, 1 de marzo de 2014

Te deseo un feliz sexo anal


A lo tonto, desde que nos acecha el despido a mi compañero de despacho y a mí han pasado 4 meses y pico... :)

Y desde hace ya casi un mes mi amigo anda chupándole la polla a uno que no le gusta o eso dice, pero bien que se agacha... en fin... y todo por no querer reconocer que muchos gorditos tienen su puntazo.

Le veo tan atontado por él que ya hasta me mola a mí, pero le he prometido a Dios no entrometerme en un incipiente romance de oficina.

Su oficiamante vino a la puerta de nuestro despacho a coquetear un poco con mi amigo, porque esta noche por fin follaran, bueno, el gordo a mi amigo concretamente. Me sorprende que aún se planee el sexo anal como algo que hay que pensarse y retrasar relativamente para hacerlo especial, y sorprendente y todo me ha gustado la idea, porque mi amigo estaba por la tarde de los nervios, como si se fuera a casar, y me ha transmitido esa euforia, cuando salió del despacho me despedí en la puerta como una madre orgullosa. Si yo tuviera la seguridad de que voy a verme penetrado por una polla esta noche también estaría encantado como mi amigo.

Los viernes es un día muy especial en las oficinas, todos necesitan contar un plan chulo para no parecer pobres o infelices. Eso se le da muy bien a Mete-Emes (es como hemos bautizado a la metemierdas), y cuando me vio sonriendo en la puerta de mi despacho despidiendo a mi compi con la mano en el corazón se separó del grupo en el que estaba charlando y vino a ver qué pasaba, y de paso contarme sus maravillosos planes findesemaneros, entre los que no estaba incluido el sexo anal, o al menos omitió esa parte, con lo bien que le vendría...

Siempre que el sexo prometa ser bueno, o decente apetece, pero este fin de semana necesito notar mi culo invadido por lenguas, rabos, manos, lo que sea!!! La envidia corre por mis venas, y todo mi cuerpo pide a gritos sexo anal, a pesar de estar en mi época del año menos apetente.

Qué polvo me echó  Barber Fucker... DIOS!!! pero de eso ya hace un mes y pico y necesito follar, lo necesito como respirar o me pondré gorda como Mete-Emes y mi cara empezará a mutar como la de Maléfica, y entonces nadie querrá follar conmigo y entonces empeoraré y acabaré reptando por la sauna Men desnudo y con un gorro de lana.

Veís? no es broma que desespero por un poco de sexo (al menos para contarle algo a mi amigo el lunes...JUAAAAA JUAAAA JAAAA)

Estoy fatal.

lunes, 10 de febrero de 2014

El sino de los becarios


Llevo dos meses inventándome trabajo en el oficina para que no nos echen a mi compi de despacho y a mí. Y aunque ya sabéis que no me costaría chupársela a mi jefe, simplemente por el gusto de hacerlo y de paso aprovechar la situación... no se me ha presentado la oportunidad.

Sin embargo mi compi sí que le ha chupado la polla a una persona de la oficina, sin embargo no era una polla de la categoría que necesitábamos. Cuando me lo ha contado hoy no daba crédito, mi compi no es un chico muy desatado, de hecho es bastante vergonzoso. Pero es un chico guapo, de veintiseis años, no debería extrañarme que tenga relaciones sexuales por la oficina, y dado que estamos más aburridos que una ostra, sentí cierta envidia.

Yo en cuanto hay un motivo para cotillear paso directamente al interrogatorio de tercer grado, medidas, pelos, señales, TODO. Me gusta contar historias, pero también que me las cuenten.


Relato autorizado de mi compañero

"Dejé a Leonardo en el despacho, le prometí volver con unos sandwiches del Vips cuando volviera de fumarme un cigarro. Coincidí con los compañeros "del pasillo", pero ninguno me hizo caso, me dejaron fumar solo sin dejarme una entrada a su grupo si quiera, y estamos acostumbrados a que nos marginen, supongo que es el sino de algunos becarios.

Había hablado con un hombre de unos treinta y cinco años de la oficina alguna vez, un coqueteo por allí, un pestañeo por allá... Pero nunca habíamos sido tan claros como hoy. No es mi tipo realmente, nunca se la había chupado a alguien con tripa, pero siempre hay una primera vez (Leo piensa que los gorditos follan mejor). Él vivía cerca, fuimos a su casa, fue raro estar en horario laboral en una casa, la luz por la ventana y mi horario biológico no me cuadraba con estar enrrollándome con un hombre. El viento soplaba a toda presión, me alegraba de estar caliente en los brazos de ese compañero de oficina. Se la chupé con todas mis ganas, pero él parecía poco dispuesto a dejar su posición de "el que pone la polla". 

Me preguntó si quería que me follara el culo, que él lo estaba deseando, pero así sin preparación no me atrevía a que me penetraran. Estar de rodillas, chupando una polla es el plan perfecto para los quince minutos del cigarro. Nos corrimos casi a la vez, y ya hemos planeado otro encuentro esta semana, es el sino de los becarios.

Cuando llegué al despacho que compartimos Leo y yo, llegué con cara de haber hecho algo más que fumar. Me lo ha sacado todo en el interrogatorio, casi pensé que me iba a hacer un examen médico para comprobar que no le mentía diciendo que nos habíamos limitado a una mamada.

Después me pidió permiso para escribir el relato en su blog, y en eso estamos ahora, mientras merendamos lo que he traído del Vips. Nos aburrimos mucho... Y Leo ya está pensando superarme chupándosela al jefe... pero el tiempo juega en su contra"

sábado, 8 de febrero de 2014

Jugar a las prendas


Después de sorprenderme cuando Pasibollo bajó desnudo a darme el móvil que había dejado olvidado en la mesa de su salón tras nuestra follada lésbica con mi dildo doble, pensé que si se atrevía a eso sin que nadie se lo hubiera propuesto, puede ser un compañero de juegos más que digno para mi juego preferido de "Atrevimiento y castigo".

De tanto pensar y fantasear la ley de la atracción funcionó de nuevo y me puso en frente otro vecino nuevo al que ni le tuve que explicar el juego, cada vez que uno de los dos hablaba el otro lo entendía perfectamente. Eso fue por internet y sentí la necesidad de cazarle antes de que se me fuera... Él quería quedar YA! Y tenía sentido... no estábamos jugando a "Atrevimiento"? No tenía sentido empezar con vergüenza y poniendo trabas.

- Es el primer reto, venir a mi portal y desnudarnos, el riesgo es mínimo, pero para romper el hielo vale, vente - me dijo.

En doce minutos llegué a su portal, hacía un frío mortal a esas horas de la madrugada. El portal era más elegante y luminoso de lo que me esperaba, quizás esperaba algo más sombrío, pero en realidad era perfecto para ese juego, tenía rincones dónde esconderse, varias vías de escape, era lo bastante grande para sentirse totalmente expuesto en un sitio público, y profundo para sentirse lejos de la calle. 

- ¿Y qué hacemos con la ropa? - dije sintiendo que la adrenalina había tomado el control de mi cuerpo y mi mente. Él se lo pensó un momento y dijo que en su casa. Se le veía buen chico... pero no sabría afrontar una traición de un loco morboso que me dejara desnudo allí con mi ropa secuestrada...

- O aquí mismo. Venga, fuera parte de arriba - retó.

Y allí nos quedamos semidesnudos cuando la luz se apagó. Él se quitó los pantalones en penumbra, y yo le imité, me sentí vulnerable cuando me tuve que quitar las zapatillas, pero me las volví a poner rápidamente. Y nos bajamos los calzoncillos hasta los tobillos, hasta ese momento, taparse las vergüenzas hubiera sido rápido, pero decidimos dar un paso y los calzoncillos salieron de nuestro cuerpo.

Estábamos a oscuras, yo tenía perfectamente localizada mi ropa y me había ocupado de dejarla de tal forma que incluso a ciegas pudiera vestirme. Mi compi de juego tenía la suya hecha una bola... qué inconsciente, jaja.

Nos sentamos en el sofá del portal, no estábamos totalmente a la vista, pero yo veía la calle. Me empezó a besar allí, como si estuviéramos en el sofá de su casa o algo así. Mi cabeza hervía por el morbo, pero mi cuerpo estaba aterrorizado. Lo de los besos duró poco, lo normal en un portal estando en pelotas, no? Se levantó y encendió la luz. Entonces sí que me entró el pánico, la imagen era de locos, con la luz el portal volvió a ser grande y me escondí tras la escalera con mi ropa entre los brazos.

- Qué miedoooo! 

Empecé a caer en la cuenta de que no controlábamos la puerta del garaje, ni podríamos preveer que escondite era el ideal si entraba alguien por la puerta de la calle. El juego empezaba a parecerme una locura digna de tratarse en un psicólogo. Pero mi compi parecía la mar de tranquilo, me encantaba cómo se comportaba, estaba claro que le daba cierto miedo, pero estaba relajado a pesar de estar en su portal, entre sus vecinos. Me animó a salir de mi escondite.  Y subimos las escaleras hasta el último piso donde estaba su casa. Una vez dentro sentí un alivio enorme!! ¿Cómo me había atrevido a eso? 

Me tiré al sofá y me tapé con las almohadas exclamando y riéndome sin parar por los nervios. El "atrevido" también se reía y parecía aliviado de haber salido del portal, pero encantado a tope de haber estado allí durante casi cinco minutos.

- Hacía tiempo que no lo hacía - me dijo acercándose al sofá.
- Yo nunca he estado totalmente desnudo, excepto en el vestuario o en una sauna.
- Bajamos otra vez? Dejamos aquí la ropa.

Me lo pensé y como cada vez que pensaba encontraba motivos para no repetir... acepté su reto antes de que pudiera razonar como una persona normal.

Esta vez fue mucho peor, bajamos al portal en ascensor, era una locura, el ascensor acababa con toda posibilidad de huir, era una ruleta rusa, podíamos llegar abajo y toparnos de bruces con un vecino. Bajábamos... y presioné el botón del primer piso esperando que se detuviera, no podía llegar abajo, no quería arriesgarme a morir. 

- Cobarde... - dijo sonriente mi compi de juego.

Me ha quedado claro, es un buen competidor. Y espero quedar con él más!! Me siento tan retado.... y tan picado... y tan adicto...

Luego no pasó nada más, la verdad es que hacía demasiado frío en el portal y la escalera, de hecho estoy constipadísimo ahora. Me ha mandado un selfie suyo desnudo en el espejo de su ascensor, me pide otra igual en mi ascensor... llevo toda la mañana con el reto sobre mí pero no puedo, por más que quiero... nada, no puedo, voy perdiendo!!

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