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martes, 24 de junio de 2014

Juguemos a que te obedezco un rato

¿Por qué privarme de un polvo de calidad sólo por no querer colgarme la etiqueta de "perra"? Me colgué la etiqueta para ver qué pasaba.

- Sí, amo, con una condición, que no me haga daño cuando me folle - escribí en el whatsapp asqueado por estar fingiendo ser sumiso a cambio de buen sexo.

- Si la perrita se porta bien, el amo se porta mejor - contestó el pibón que me iba a follar esa tarde.

Cuando iba en mi bici con el tanga bajo los pantalones hacía la casa del "Amo", me salía una sonrisilla, ¿cómo no me iba a hacer gracia aquel paripé? La conversación que tuve por Skype con el Amo me favorecía por todas partes, y en una especie de intuición femenina me di cuenta de que era más fácil conseguir mi objetivo diciendo cuatro clichés de perra.

El chico parecía algo inaccesible para un chico no sumiso, pero las palabras mágicas me abrieron las puertas. Daba por hecho que en la sesión comería mucha más polla que de costumbre, pero bueno, a veces hay que hacer un esfuerzo por mantener arriba a nuestros compis sexuales, en una doma o en una follada normal, no me parecía tan injusto. Y mi única obsesión era ver encima de mí a ese muchachote disfrutándome y disfrutándole yo a él, fingir ser una perra hasta el punto de serlo... no me parecía tan mala idea.

Hasta que llegué a su casa y empezó a comportarse como un Amo y me entraron los siete males,  obedecer es una mierda. le quita todo lo guay al sexo. Su polla estaba riquísima y su voz me ponía mogollón, era súper sexy, autoritaria pero adorable. 

- Ponte a cuatro patas en esa mesa, apoya la cabeza y mueve el culito alegremente - dijo despacio con su voz de locutor de radio.

"Puffff, esto me está costando horrores." - me decía a mi mismo. 

"Tranquilo sólo tienes que mover el culo como lo haces siempre cuando escuchas Kylie en tu habitación, se te da bien, sigue Leo y conseguiras que te folle que es a lo que has venido, mueve ese culo para el Amo." 

"Joder, esto es un ejemplo claro de humillación y de arrastrarse, no me mola nada"

"Tranquilo, este Amo no es tan duro, es súper educado, le falta perdir las cosas por favor, dale lo que pide y te dará lo que venías a buscar"

"Sí, pero... que no me vuelva a llamar perrita buena porque le muerdo!"

Me tuvo chupándole la polla un rato, no mucho más que cualquier amante normal, eso sí, con la puta diferencia de estar llamándome perrita todo el rato y yo ya rabiaba.

¿Por qué me había metido en eso? Recordé mi plan, que estaba representando un papel para probar esa polla y ese cuerpazo,  y me volví a centrar en el papel todo lo posible. Si lo pensaba fríamente no estaba sucediendo nada fuera de lo común, no hubo insultos, ni golpes, ni gritos. Era de hecho como cuando vas al médico y recibes órdenes en plan desnúdese, abra las piernas y déjese hacer... Nada que debiera sacarme de quicio realmente.
- Tienes cara de pillín, qué estás pensando - me preguntó. 
- Nada, es que no quiero chupar más, ¿aquí cuando se la follan a una? - respondí con mi sonrisa de "enamórate ya y saca los condones".
- ¿Quiere follar la perrita? ¿Quiere sentir al Amo?  
- Sí, pero antes chúpame un poco el culo para que se me abra bien, es que si no está muy tenso y me hace daño. (Por favor Amo) - ese por favor me costó horrores.
Esperaba que él estuviera lo suficiente cachondo para tolerarme esa "impertinencia". Tampoco soy el primer esclavo que acaba llevando las riendas.

- Chupándome el culo con los ojos cerrados y la lengua fuera no pareces tan duro eh - le dije cundo llevaba un buen rato lamiéndome el ojete.
- Está muy rico perrita.

Me revolví y puse mi cara frente a la suya.
- No suelo besar a chicos que acaban de estar chupando culo, pero si eso hace que me dejes de llamar perrita....
Y le besé con todas mi ganas. Ñam, rico, era cierto lo que decía, ¿será posible que mi culo sepa... como a "fresco"? a mí me supo a eso.

Se puso el condón y me folló con toda la educación que le caracteriza, parando cuando me dolía, preguntando qué tal, y con la intención de hacer que me corriera, seguramente como Amo lo hubiera hecho exactamente igual, pero llamándome perra, me alegré de aclarar ese punto.

- ¿Te han hecho comerte tu semen, Leo?
- No... jamás - mentí a medias, porque casi siempre me como mi semen, pero era verdad que no me lo había ordenador nadie, lo hacía por mi propia iniciativa.
- Córrete en mi mano, y luego la lames toda - dijo con sus modales de urólogo.
- ¿En serio?... "amo" - dije ironizando mucho con la voz. 

Cuando salí de mi casa no me esperaba tanta atención por su parte a mi disfrute, así da gusto ser una perra, creo que debería hacerlo más veces. Ese tío bueno me estaba dando sexo de calidad superior, ¿cómo no iba a estar agradecido? 

- Gracias Amo... - dije con muchísima sinceridad justo antes de correrme en su mano. Apretando el culo al correrme y sintiendo ahí su rabo.
- Toma, Leo, chupa tu leche, mira qué blanquita te ha salido.

Y relamí y relamí sin fingir nada en absoluto, con las mismas ganas con las que lo hago siempre, recuperando el aliento y con cara de vulnerable, como siempre que me corro bien.

Así que... he aprendido una cosa, ser una perra en la mayoría de los casos es sólo una cuestión de nomenclatura, en realidad muchas veces es sexo normal con activos normales y pasivos que fingen ser perras.

O quizás... la verdad es que muchos somos perras evitando llamar las cosas por su nombre.

Las etiquetas son un asco. Aunque mira, a veces te facilitan el camino. El próximo día puede que hasta me deje dar azotes.

viernes, 10 de enero de 2014

El Contrato


Cuánto más se tarde en cumplir un plan sexual... menos probabilidades hay de que se cumpla. Así que sin más tardanza quedé con Espartaco, mi nuevo esclavo cachas y treintañero.

Llevaba todo el día en la oficina despistado pensando en el contrato de esclavitud que quería proponer a Espartaco, no quería pasarme, pero tampoco quedarme corto y resultar naïve. Así que dejé el contrato en blanco hasta que por la tarde quedara con él y así planificar juntos.

Por desgracia Espartaco trabaja hasta bastante tarde, eso complica las cosas. Pero por suerte no habría nadie en mi casa hasta después de cenar. Me fue a buscar a la puerta del gimnasio, siempre me había hecho ilusión arrojar mi mochila a los brazos de un esclavo, a él le pilló por sorpresa pero la cogió al vuelo como una pelota de baloncesto, a mi me pilló por sorpresa que me diera las gracias por aquello. Luego me dijo que se había sentido muy humillado, aunque no creo que nadie de todos los que nos rodeaba viera ahí nada raro.
- Voy a sacar la ropa y el bañador para que no se pudran en la mochila - dijo al llegar a casa. Así me gusta, con iniciativa.
Yo me recosté rápidamente en la cama y abrí el ordenador para empezar con el contrato. Espartaco se sentó en el suelo como un indio sin que yo le dijera nada. Le dije que estaba muy bien educado.
- No, es que he sido amo y sé lo que hay que hacer, he aprendido yo solo.
Parecía una mascota.
- Quiero hacer todo lo que me mandes, absolutamente todo, me da igual el qué, pero necesito que me chantajees.
Le hice unas fotos terribles, bueno, salía fatal, haciendo el gilipollas y chúpandome el culo con cara de vicio. Se le veía avergonzado...

Me dio su móvil y me dijo que cogiera los números y los emails que quisiera, los de sus padres y hermanos, y me dijo el nombre de su mejor amigo, que según él no sabe nada de su "doble vida". No me fié a priori, aunque por mucho que sepan de su vida... no debe ser agradable ver a tu amigo o tu familiar haciendo el ridículo, oliendo ropa sucia o jugando con una Barbie desnudo contra una pared. Bueno no iba a fotografiarle todo sexy y potente como es en realidad, necesitaba algo de lo que no le apetezca presumir. 

Se supone que eso lo deberíamos haber hecho después de firmar el contrato, pero nos emocionamos y nos adelantamos.

En el contrato hay cosas muy básicas, recoger mi leonera y una mamada una vez a la semana cómo mínimo, dejarse usar como dildo humano (y vaya dildo) o poner el culo, según mi rol del momento. Y por supuesto no depilarse mientras dure el contrato, que ha venido sin un pelo, parece un delfín, qué horror. También he puesto que me tiene que chupar el culo claro. Y poco más la verdad. Al final hemos decidido que un mes está bien, y que entonces podemos renovar o hacer  otro. Aunque los dos estábamos de acuerdo en que podíamos firmar por tres meses o incluso medio año, he decidido hacerlo sólo por un mes porque parece que el contrato es muy básico para él, no sé qué límites quiere romper, no es muy claro, no lo expresa, dice que no lo sabe, pero quiere verse en una situación incontrolable, a saber... pensaré en algo este mes. 

Parece más que dispuesto a hacer cosas que no están en el contrato, de hecho espera que haya mucho más que eso, se le nota en la mirada. Pero la experiencia me dice que los esclavos se asustan con nada, y me saca de quicio que desaparezcan.

Aunque a este le tengo un poco cogido por los huevos gracias al chantaje pactado.

El sábado probaré mi nuevo dildo humano.
Vuelvo a pedir al Dios del BDSM que no me lo quite antes de tiempo.

jueves, 9 de enero de 2014

Esclavo gladiador


Luego decís que me invento cosas, pero es que me pasan unas cosas...!

Llevaba meses intentando pactar un juego divertido con un esclavo de internet, parecía encajar con mi estilo y prometía ser por lo menos una buena historia que contar, pero como tanto que acaba en paja por internet, no llegó a nada. Tenía la fantasía de usarle con un amiguito que es amo, así que cuando el esclavo desapareció de la faz de la Tierra... le confesé a mi amigamo la fantasía que se me había escapado de las manos.

Mi amigamo es otro estilo, más semejante al cliché de un amo, es bruto, desagradable y guarro. Sin ánimo de decir quién es mejor o peor, él es más estilo amo-capataz y yo más amo-príncipe :)

No creáis que un amo-príncipe no tiene su público, porque no todos los esclavos son cerdos, perros y putas. Los hay también que quieren ser eunucos serviciales de un noble caprichoso, o un soldado de la guardia que complace los deseos pasivos de su amo malcriado y tragalmohadas. Los hay.

Y eso fue lo que me regaló mi amigo el amo hace dos días, se quedaba solo esa tarde y nos fuimos a jugar a su habitación, allí estaba Espartaco, que antes había sido amo, porque creía que por ser machito y cachas es lo que tenía que hacer, es una confusión muy típica, a mí también me pasó pero al revés. Y topó con mi amigo en otra confusión típica, cómo le ponía obedecer, arrodillarse, servir y estar por debajo creyó que tenía que ser una especie de perra. 

Mi amigo y él se conocieron en internet antes de Navidad, habían quedado varias veces, pero Espartaco tenía muchos límites para lo que está acostumbrado mi amigo. Aunque he descubierto que lo parecían límites era en realidad que sus gustos no encajaban, sin más. Lo hace todo y se atreve a todo, pero no obedece a la violencia, necesita otro tipo de presión y cuando la entiendes aguanta carros y carretas.

Un contrato y un equilibrio de seguridad e inseguridad de que si cumple con los términos que hemos acordado no tiene nada que temer.

Antes he dicho que mi amigo me regaló a Espartaco, pero no estoy seguro de que esa fuera su intención primera, lo hizo después, cuando vio que nos entendíamos. Seguro que le dio mucha rabia, a mí me la hubiera dado, porque vaya cuerpazo, y vaya gesto de chulo, y qué gusto verle en esa posición tan inesperada.
- Haremos el contrato mañana después de chuparme el culo en mi habitación, tómatelo como una entrevista de trabajo con acoso sexual - le dije por whatsapp.
- Escribe lo que quieras en el contrato, me la pone dura sólo pensarlo.  
"Qué cuerpazo.... y se la pone dura... esto promete."
"Que no se eche para atrás, por favor Dios del BDSM".

Continuará...

jueves, 3 de octubre de 2013

Una secta de esclavos - parte 2



Quizás fueran las prisas porque se acababa el verano, el plantón del esclavo con el que chateo en Skype, o mi gusto por Cuarto Milenio lo que me hizo salir de casa para conocer a esa secta secreta de esclavos en Madrid. Y sabía que era entonces o nunca, porque si me ponía a pensármelo, jamás lo haría, tenía que ser decidido y valiente, así que le dije a mi cyberamigo que me pusiera en contacto con ellos. 

Me dio un número de teléfono para mandar un whatsapp a uno de sus miembros, que era ciberamigo suyo. Y me enlazó un perfil para ver al esclavo que iba a contactar, claro. Uno de 25, parecía simpático al menos, y si nos pillaban en mi casa podría ser un amigo, era guay.
- ¿Quieres ganarte unos puntos para subir en la jerarquía de tu secta? Pues vente a mi casa a recoger mi hábitat y servirme mientras juego a la PlayStation - whatsappeé.
- Amo, cómo sabe eso?
- Lo sé y creo que con eso basta, no?
- El líder nos pide demostrar que hemos servido a un amo y cómo lo hemos hecho - dijo el perro.
- ¿Cómo lo podemos demostrar?
- Normalmente hago fotos, no hace falta que salga su cara Amo.
- Ok, yo te las haré lo más humillado posible para que te den muchos puntos - le dije.
- Si no no pasa nada, lo haré encantado, no por los puntos, si no por servir a un Amo, con eso me basta y me sobra.
Un desconocido en mi casa... buerno, creo que lo tengo todo controlado y portero 24 horas, nada que temer. El esclavo llegó, me puse el maillot de luchador de cuero. Abrí la puerta.

- No te he dicho cómo era yo, ni mi edad, ni mi peso, ni mi raza... ni mi nombre...
- Venía preparado para lo peor.
- ¿Y si hubiera sido lo peor?
- Usted no notaría ninguna diferencia, le adoraría igual.
- Aunque no lo ves, ahí debajo de la ropa hay un sillón, y ahí está el armario. Ya puedes empezar.
- ¿Debo desnudarme?

Ya que iba disfrazado de luchador sado... lo mejor sería que el esclavo estuviera en una posición más humillante, así que le dije que sí, que se desnudara.

Mientras, el esclavo recogía yo jugaba al Red Dead Redemption, en busca de 5 castores que cazar para superar una misión, pero cómo no aparecían... interrogué al esclavo sobre la secta. Lo de recoger la habitación le iba a dar muy pocos puntos según él, porque la secta es bastante más guarra, y además yo era blanco. Los negros dan más puntos. 
- Supongo que chuparme el ojete ayudará a que subas de nivel - sugerí.
- Depende... ¿está sucio?
- No..., sólo peludo - dije sintiéndome muy novato y algo anticuado.
- Se lo chupo igual señor, su ojete y sus deseos son más importantes que los puntos - dijo colgando ropa y separando la sucia de la limpia.
- ¿Por qué te has metido en esa secta? - pregunté.
- Porque es mucho más fácil quedar con amos, los chats no me han dado ningún resultado, la secta sólo me interesa por eso, porque es todo más rápido y más sencillo.
- ¿Te llaman muchos amos? - quise saber.
- Bastantes más que cuando iba por libre.
- Seguro que se aprovechan de ti mucho más que yo.
- Bueno, cada uno tiene su estilo, el suyo está muy bien, es básico para un esclavo, es sencillo pero no tengo dudas de que usted es el amo y yo el esclavo.
- Se te puede usar como dildo - solté de repente para contrariar aquella falta de dudas de la que hablaba.
- Puede usarme para lo que quiera, como dildo, como urinario, como silla, reposapies...
- ¿Qué es lo que da más puntos en tu secta? - pregunté.
- Parece usted Adela Úcar en 21 días dominando.
Cómo ya había acabado de recoger la ropa, le mandé a comprar Donuts Foundant, mis preferidos, para merendar. Necesitaba pensar un momento a solas sobre hasta dónde quería saber de esa secta... Me temía que lo que se podía descubrir no era agradable. Cuando volvió le volví a hacer la pregunta. 
- ¿Qué es lo que más puntos da en tu secta?
- Comulgar - dijo con un tono esquivo.
- What!? Comulgar, como en misa?
- Algo así, pero misa negra.
- En qué se diferencia?
- Se comulga con mierda.
Oh Dios!
- Tu cuántos puntos tienes?! - dije asustado.
- No he comulgado, no tengo tantos, pero he cagado en la calle, es una de nuestras pruebas que podemos superar individualmente.
- Bueno... tú cómeme el ojete, no quiero que me cuentes más...
Abrí la cremallera de mi singlet de luchador y se puso a chupetear mi limpio ojete. Estaba bastante horrorizado, la verdad es que no quería saber tantas guarradas, el ambiente se me hizo extraño, exagerado y satánico, no muy guay.
- Amo, de su culo comulgaría todos los días - dijo entre mis glúteos.
- Callatéeeeeee, ¿por qué hablas? - le dije cogiéndole del pelo para que no siguiera perturbando mi mente... 
Me empezaba a arder la cabeza con esa información. Y lo peor no era lo del scat, era la mezcla de eso con las misas negras y ese rollo de secta lo que empezó a sobrepasarme. Pero necesitaba confirmar una cosa...
- Has dicho que nunca has comulgado... - le dije.
- Todavía no.
No era una buena conversación para tener con una lengua buscando hueco en mi culo. Pero quizás poseído por el espíritu de Adela Úcar, necesitaba seguir preguntando.
- ¿Os reunís mucho para hacer misas negras?
- No hemos hecho ninguna aún, pero siempre estamos en busca de negros para ofrecernos como sacrificio.
- Ok... esto ya es oficialmente raro, incluso más que lo de las cacas consagradas. ¿Negros? - aluciné.
- Es la raza a la que adoramos en la secta, los negros son nuestro verdadero objetivo, con ellos sí que no tenemos ningún límite.
- No te ofendas... pero... sois una panda de locos... - dije con tono informativo.
- Tú relaja el culo... suéltate - dijo cambiando el respetuoso "usted" por un "tú" que me sonó casi grosero en aquel momento.
- Mira... mejor sácame la lengua del culo y chúpame la polla, es menos polémico y tendrás la boca tapada un rato.
Me siento como si hubiera traído el mal a mi habitación, pero al menos durante unos días estuvo recogida.

martes, 1 de octubre de 2013

Una secta de esclavos - parte 1


Estaba tranquilamente en un chat, porque el esclavo al que me apetecía usar como dildo y asiento humano, no podía quedar o algo. Y allí encontré a un ciberamigo de la adolescencia, que siempre anda en los chats más extremos. Siempre me entero de muchas cosas cuando hablo con él. Esa tarde me habló de una secta de esclavos. 
- ¿Una secta? - pregunté más asustado que realmente interesado.
- Sí, con sus ritos, su jerarquía, sus mandamientos, pero no es nada tan siniestro, es más un juego que otra cosa.
- JUEGO!!! - ahora sí estaba realmente interesado. - ¿Qué es lo que hace esa secta?
- Son unos cuarenta por ahora, y van superando niveles, tienen un Papa incluso.
- Un amo Papa? - pregunté.
- No, no hay amos, todos son esclavos, el Papa también, simplemente es el que más pruebas ha superado y bueno, juegan a eso.
- ¿Qué clase de pruebas hacen? - eso me gustaba... aunque sonaba un poco freaky, la verdad.
- Hay unos cuantos amos que saben de la secta, y pueden pedir una cita para lo que quiera, el esclavo que acuda a ciegas y no le ponga límites al amo, recibe puntos, por ejemplo. El Papa lo controla todo. Y pruebas entre ellos, mearse en público, hacer que le pillen sus padres cascándose una paja... es una mezcla entre novatadas y rito de iniciación típico de las sectas.
- Ahmmm. Entonces uno de sus mandamientos o una de las formas de escalar posiciones en la jerarquía es obedecer cualquier orden de cualquier amo.
No me costaba mucho ver el atractivo a ese "juego", de hecho las pruebas morbosas me chiflan, pero tampoco me costaba ver que ahí había algo más que raro. ¿Una jerarquía entre esclavos con mandamientos y ritos? Casi sonaba peligroso. Mientras todo quedara en novatadas morbosas y no lleguen al fanatismo religioso...

- ¿Hay esclavos activos en esa secta? - pregunté.  
- No lo sé, pero supongo que si tienen que hacer todo lo que les digan, no creo que follarse un buen culo vaya a suponerles un dilema moral.
- Bueno, da igual, quiero jugar a las pruebas, hace mucho que no puedo entrenar mi mente con ese juego ¿cuándo nos reunimos con la secta? 
Y quedemos con dos esclavos, mi amigo... es más bien esclavo también. Ya os contaré la sesión, pero en este post, quiero hablar de lo que descubrí de la secta.

"La sede" está en Madrid, es lo lógico, no es que haya un sitio físico dónde ser reúnen, pero el Papa vive en Madrid y casi todo lo que tiene que ver con la secta pasa en Madrid, aunque hay miembros de todas partes, no sé si son 40, 4 o 400, es un grupillo de amigos más que nada y se lo pasan bien con la movida esta. Por lo que yo noté, ciertamente se lo toman como un pasatiempo y una forma más o menos sana de expresar sus complejos de inferioridad al más puro estilo universitario. Aunque hubo una cosa que me asustó, porque planean... comulgar en plan satánicos y no sé qué... Me parece un grave error y espero que no se dejen llevar por algo que sí que es siniestro.

Me lo pasé bien poniendo pruebas al esclavo, pero no volvería a quedar, me da pena porque me pareció que entendían mi rollo, pero yo no entiendo el suyo, y las sectas, aunque sean cutres y con pocos miembros no me molan. Podían hacer un grupo en Facebook, con sus pruebas, sus puntos y sus niveles, sin necesidad de hacer una secta con Papa incluido y comuniones satánicas. 

También tienen una idea muy curiosa sobre la raza negra, para ellos es una prueba con muchos puntos, y un orgullo personal, servir a negros, porque dicen que son los verdaderos amos superiores, aunque... una vez más fallan en algo, y es que asocian esa raza con Satán, de ahí su superioridad, lo cual al final es terriblemente racista, pero bueno. 

Me he enterado a medias de las cosas, pero en esencia es eso, un grupo de esclavos morbosos, que en mi opinión... se toman demasiado en serio al Papa.

¿Es que no puede limitarse todo a jugar y follar? Tiene que haber un Papa en todas partes!? 

PASO!

miércoles, 7 de agosto de 2013

Sed de venganza - parte 2


Ahora que he perdido la esperanza de volver a tener contacto con el esclavo que me bloqueó del whatsapp antes de poder quedar con él, también he perdido las ganas de cumplir mi fantasía, porque nos llevó meses decidirnos y en esos meses la fantasía había crecido mucho, quizás demasiado porque todo corre el riesgo de desmoronarse bajo su propio peso, al haber demasiadas esperanzas y muy pocos hechos. 

Es bueno tener fantasías, a veces nos ayuda a crear una realidad digna de probar y disfrutar. Pero  hoy con mi fantasía bloqueada... se me han ido hasta las ganas de buscar cualquier contacto sexual.

No hay muchos perros del estilo del que se me ha escapado, que encaje con el estilo de amo que soy yo. A pesar de todo, habiendo pasado sólo unos días, creo que le daría la oportunidad de arrastrarse para pedirme perdón y darnos la oportunidad de continuar nuestro plan. Al fin y al cabo eso daría pie a una sesión de castigo muy bien merecida, mucho más real que las torturas y las humillaciones así por que sí. Desde luego es algo que aunque por desgracia no puedo esperar... me parece la mejor idea del mundo, los perros se deberían humillar y pedir perdón sin miedo a perder la dignidad, jeje.

Sería una venganza dulce para mi mente y para su cuerpo, porque al final los esclavos masoquistas, son los que mejor se lo pasan cuando son castigados. 

Incluso iba a usarle de entrenamiento para dilatarme el culo a base de lengua y polla... por el amor de Dios, qué clase de esclavo activo rechaza un Amo versátil en esas condiciones? Además iba a ser el primero al que me iba a llevar en mi futuro Smart a jugar por ahí por las afueras y encima le iba a poner un uniforme de esclavo para sesiones sexis que sería la envidia en la red, un mono de preso porque me dan morbo y uno de doncello súper elegante para cuando limpie mi leonera, yo es que hago esas cosas, soy muy estético, jaja.

Pero en fin, supongo que tendré que esperar a otro, y pasarme el mes de Agosto jugando a la PlayStation sin que me la chupen mientras, ni me hagan la merienda, ni nada. ¿Entendéis ahora mi sed de venganza? He sido abandonado like a bitch! - duele.


sábado, 3 de agosto de 2013

Sed de venganza - parte 1


Me pongo a escribir con una sensación rara por estar más inspirado para escribir cuando la rabia recorre mi cuerpo. Es una rabia por la frustración sexual provocada al llegar ardiendo de ganas a la hora de una cita, con la cabeza a punto de explotar de tanto pensar en lo que te apetece hacer, estás ilusionado y con ganas de todo... y te dicen que ni hablar, qué te jodan (otro), y que hasta nunca!

Eso pasa sobretodo por internet, esa persona con la que planificas y planificas, y con la que tienes que empujar un poco el portátil porque tu rabo empieza a chocarse por debajo. Y cuando te pajeas después de la charla te corres como una bestia y piensas que ese guión lo tienes que llevar a cabo como sea. Y que pasa el tiempo y no queda, y más tiempo... y vais a quedar... y te bloquea del whatsapp, no te coge el teléfono, empiezas a intentar contactar cómo sea, aunque una vez que sabes que te ha bloqueado no se atisban muchas esperanzas... lo intentas, porque la rabia te puede, te ha calentado y luego te ha traicionado, y quieres saber por lo menos si es que es sólo un calienta pollas cibernético o es malvado y tenía un plan para que te subieras por las paredes y desearas llamar a la policía para denunciar su comportamiento y exigirle por ley la sesión de sexo que había acordado el día antes!

Iba a ser una tarde morbosa, divertida, fuertecilla psicológicamente y algo retorcida. Yo iba a llegar a dominar la situación, con unos cordones que había conseguido, para hacer un casual bondage, llevaba utensilios para torturarle los huevos, para estirárselos y apretárselos, quizás le metiera un dildo mediano... y atado en la silla, puede que a pesar de ser yo el amo, o precisamente por eso, usarle para entrenar mi culo estrecho. Pero antes, para romper el hielo porque jamás nos hemos visto a pesar de los largos meses y la cortísima distancia de nuestras casas, para romper el hielo le haría un profundo facesitting, por ser práctico, y matar dos pájaros de un tiro, me dilata y además aprende por si a acaso creía que meterme la polla iba a darle cierta categoría, que mi culo es el objetivo y mi placer la meta, y que su placer... es simplemente un efecto colateral, del que en silencio puede disfrutar, claro.

Todo iba a ser tan fuerte y a la vez tan sencillo para los dos... Y con el tiempo y gracias a ser vecinos, quizás tuviera un vínculo útil con un esclavo con el que jugar, probar y acercarme a los límites de mi mente. 

Tardes de estimulación, dominación, desahogo, complicidad incluso. Eso era lo que tenía en mente, adornándo toda mi idea con juguetes, situaciones morbosas, órdenes, deseos, retos, juegos, posts en el blog...

Desde el principio me pareció todo tan simple pero tan satisfactorio, que incluso a pesar de no haber estado nada sexual desde hace tiempo, esa historia me hacía un tilín especial, llevar el control de un morbo gracioso con un vecino, incluso me parecía el inicio de una etapa de unos cuantos meses teniendo un esclavo, pero de verdad, no de esos que he tenido de una tarde.

Jo, me hacía ilusión, tanta que incluso aún me da por pensar que no todo está perdido, que se arrepentirá y suplicará clemencia y podré seguir con mi fantasía.


Pero ahora, sabiendo que no hay posibilidad, me está entrando otra vez la rabia porque el puto perro de los cojones me ha bloqueado del whatsapp, ni siquiera puedo insultarle, ni darle la paliza que me apetece darle, y aunque sé que es vecino tampoco puedo ir bajo la lluvia a chillarle borracho bajo su ventana y tirarle cosas para romperle todos los cristales de su puta casa de mierda! 

Ay... qué ganas de joderle la vida... es una pena ser tan buen chico, no me puedo vengar como se merece esa sucia rata pocha. Y tengo que aguantarme cumpliendo la ley y respetando las decisiones del prójimo, es muy duro.

Es que sienta muy mal que te borren del whatsapp cuando has preparado la mochila con elementos de tortura, ropa morbosa de mi herencia leather del sadomasoquista retirado, y un montón de reglas de nuevos juegos en mente. Estoy muy de bajón ahora, en serio... es que los planes que había hecho, aunque fueran todo parte de mi imaginación, me parecía justo lo que siempre me había apetecido. Pero bueno, en realidad siendo coherente, lo que más me molesta es haber tenido la necesidad de creer en esa historia como una salida de mi apatía sexual... No estoy enfadado con él, supongo que todos tenemos derecho a estar calientes, chatear, y decidir no quedar después.

Supongo que habrá encontrado a otra persona, y así de simples y de frías son estas cosas.

Pero ya tenía planeado hasta el mes de Agosto que estoy yo solo y marginado para divertirme con él, e ir a hacer picnics sexis y nocturnos en mi smart cuando me saque el carné de conducir, joooooo.

Me pregunto si es algo personal conmigo o él es así en general. Ha sido muy raro y muy inesperado. Me había animado mucho sexualmente, ahora... estoy en el punto radicalmente opuesto, no tengo ganas de na'... y encima se ha ido todo el mundo de vacaciones. Qué rollo!

miércoles, 24 de abril de 2013

El esfuerzo inútil


He corrido tan deprisa, sin mirar hacía dónde, huyendo de una mala sensación, que no me había dado cuenta de que lo que me hacía sentir mal era la correa que llevaba en el cuello. Dos semanas después de abandonar el siniestro castillo de Pedigree, he tomado consciencia de que en aquel mes que pasamos juntos se me ha ido colocando un collar.

Quizás los clichés estéticos me confundieron porque yo permanecía de pie y él a cuatro patas, también pensé que a pesar de que Pedigree tirara de la correa era yo quien la llevaba por el mango... pero en realidad, me rodeaba el cuello un collar en el que una medalla con forma de hueso citaba "Amo Dominante". Había demasiadas cosas ambiguas y engaños en los que me sumí pensando que era todo un juego en el que los guiones y los disfraces bastaban. 

Las semanas pasaban, los disfraces no aguantaron el roce de la vida cotidiana, la luz descubrió que todo era raso, polipiel y cartulina. Dejando al descubierto los cuerpos desnudos de un oscuro depravado incapaz de volver atrás, y a un niñato crónico incapaz de dar un paso hacía delante en la oscuridad. Nos enredábamos los dos con la misma correa de la que conseguí arrancar mi collar y retroceder hasta mi habitación, dónde ahora contemplo fascinado el collar que me adorna pero esa fascinación me horroriza y enloquece.

Me siento liberado, aunque no realmente libre. Cuando corría las escasas calles que separan mi habitat y el terrible bosque donde se eleva el castillo maldito de Pedigree recorrí una gran distancia, hasta una actitud muy parecida a cuando aún ni conocía el sexo y soñaba cómo sería el hombre de mi vida, cuánto tendría que agradecer a aquel que supiera mantener mis labios en los gestos de felicidad y placer. Y ese perro que logró confundirme con sus promesas y valiéndose de mi curiosidad, tomó, no sé el porqué, su forma ancestral de lobo y eso me abrió los ojos y me cerró el corazón... por eso quizás el lobo trató de estirar su zarpa y abrirlo por las malas al darse cuenta, pero huí y ahora me siento traicionado y desilusionado con ese trato.

Asustado y repelido por la oscuridad en la que he tratado de buscar un lugar dónde investigar nuevos caminos hacía algo exótico por lo que pensé que merecería la pena luchar, aunque quizás lo que encontré fue una lección:
"El esfuerzo inútil conduce a la melancolía" 

Y por eso ahora, en un estado de melancolía, lo que me da miedo es no encontrar un hombre luminoso, que me inspire y me enseñé quien voy a ser a partir de ahora. Con el que olvidar que tuve ganas de perderme en el bosque oscuro y con el que el esfuerzo, sea cual sea, tenga un premio y mantenga mis labios en la posición fotogénica y a poder ser bajo la luz del Sol.


miércoles, 17 de abril de 2013

Cuidado con el perro


- Creo que no eres la clase de esclavo que dices ser - le dije honestamente a Pedigree. 
- Y tú no eres el amo que quieres ser - me contestó.
- Quizás lo que no sea, es el amo que tú quieres que sea y punto - repliqué.
- Necesito un amo de verdad, que me anule.

Y dale... qué pesado con lo de la anulación de la voluntad. Aquella conversación fue una de las últimas que tuve con Pedigree de una forma lúcida. Aunque hubo algunas más después, pero ya un tanto desquiciadas.

Pedigree fue dándome poco a poco el control de su vida, aunque todo fue simbólico. Tenía las llaves de su casa, las contraseñas de todo, su ropa de marca, su bici y sus tarjetas de crédito. Parece suficiente, pero todo eso no eran más que juguetes que a pesar de su simbología no significaban nada por sí solos. Eran el acceso a algo, pero por mucho que atravesara la puerta con "mis llaves"... esa jamás sería mi casa si no me apoderaba de algo más que del metal.

La depravación de Pedigree no tiene límites, eso era verdad. Y como si él fuera una narradora de Saló... iba corrompiendo con sus charlas mis tabúes, y algunos, momentáneamente y en ese preciso lugar, desaparecieron dando lugar a nuevas posibilidades y fantasías que esperaban aletargadas un pequeño rayo de luz para darse a conocer. Pero esa condición de novato e ingenuo me alejaba mucho de poder, al menos a corto plazo, satisfacer las espectativas de Pedigree. 

Quise creer, desoyendo mi instinto, que Pedigree era una persona muy fetichista, pero mentalmente equilibrado. Pero hablaba de morbos demasiado extremos, y aunque no me sentí nunca realmente amenazado, Pedigree era una criatura oscura y siniestra, y el pedigrí que aparentaba era sólo porque estaba limpio y peinado, todo era una máscara para tapar lo que había debajo. Muchas veces he apartado la mirada para no ver al hombre bajo la máscara, no quería asustarme, pero allí había un loco.

Cuando Pedigree olió mi miedo, se enfureció, quizás porque toda su vida quiso ser un adolescente del que abusan, y lo fue... desde niño, y de unas formas grotescas aunque fatalmente morbosas, o al menos eso cuenta él. Y ahí está la razón que he encontrado a su furia... que yo ahora no estoy frente aquella persona sino frente a los resultados de aquellos abusos y los de toda una vida degenerando los recuerdos y el sexo. 

El reflejo en mi mirada asustada, o el simple hecho de que me asustase, no le gustó ni un pelo a Pedigree, porque a pesar de querer ser humillado, anulado y deshumanizado... supongo que no acepta que en el fondo y a pesar de sus éxitos, los símbolos de los que se ha rodeado y sus máscaras, otros ya se encargaron hace mucho de hacerle sentir como una mierda. 

Agita todo eso y obtendrás lo mismo que yo. Una persona revelándose con todas sus fuerzas contra aquellos verdaderos abusadores, y sin poder diferenciar la realidad de la simbología. Y en este caso yo era el símbolo del abusador, da igual que yo hubiera sido suave y blando, él ya no sabía distinguir. Si yo me asusté al ver su verdadera cara, él se reveló al ver mi máscara de "dominante" y os aseguro que los ladridos que me lanzó aún me perturban, si quiso morderme o no... supongo que el dicho "perro ladrador, poco mordedor" lo responde, estoy seguro, pero... a mí me hizo pegar un brinco y protegerme la cara.

Solté las llaves, las tarjetas de crédito y todos los regalos, quería salir de allí inmaculado, sin ningún recuerdo, ni motivos para volver.

Los perros grandes me dan miedo. Llamadme nenaza, pero ufff, lo he pasado mal!


viernes, 12 de abril de 2013

El perro con Pedigree (4): Diferencias de opinión


Desde el primer día tuve la esperanza de poder someter a Pedigree e ir ganándome aquello que me ofrecía: control absoluto de su vida, su alma, su cuerpo y hasta su casa. El plan era que su voluntad fuera la mía.

Pero no dejaba de pensar una cosa, él era un hombre maduro, culto, podría decirse que triunfador en algunos aspectos, y sin embargo parecía rendido ante la vida... o quizás fuera todo un paripé... no lo sé. Pero aquel hombre quería dejar todo lo que le hacía ser tal hombre y quería ser un animal o en su defecto mi prisionero, y quería serlo para siempre y hasta el fondo, no sólo algunas tardes a la semana.

Tengo que reconocer que jamás me sentí capaz de ser dueño absoluto de alguien. Y menos de alguien que me lo ponía tan difícil como "aparentemente" me lo ponía Pedigree, que me vacilaba, ponía a prueba mi capacidad, se burlaba de mí... pero entre todo eso... aunque me sacaba de quicio y más de una vez me ha cabreado con su "humor", me tentaba con una vida llena de morbo y comodidades. Aunque mi morbo está a un nivel ínfimo en comparación con su depravación (cómo él mismo decía). 

Era curioso, pero allí en su casa, hubo más filosofía que sexo, porque creo que aunque él quería acción y decisión... ambos sabíamos que el plan sólo podría llevarse a cabo desde una filosofía común que al menos ambos entendiéramos. Contábamos con una ventaja... ambos somos libres, y yo, quizás por joven, muy receptivo a cualquier idea, pero esa cualidad juvenil ponía de los nervios a Pedigree, porque me consideraba un novato sin actitud.

Así que a pesar de ser yo supuestamente el amo, me sentía en aquella casa como un adolescente secuestrado en Saló, sólo que en vez de pervertirme para ser sumiso, estaba siendo poco a poco pervertido para someter y desear hacerlo casi diabólicamente, con tanta filosofía sádica...

Pedigree cree que estamos rodeados de amos falsos que sirven a esclavos falsos. Cuando lo dijo intuí que se refería a mí, que no me cuesta reconocer que desde que conozco a Pedigree he invertido tiempo y esfuerzo en tratar de anularle como él quería, pero no, él no se refería a mí.

- Quizás jamás seas un amo verdadero, pero no eres un amo falso - me dijo el perro. 
- ¿Lo dices porque no tengo ni idea de cómo anular a alguien? - le contesté. 
- No serás nunca un amo falso porque eres demasiado egocéntrico y estás demasiado malcriado, que es una buena base para ser un buen amo. Pero no eres un amo verdadero por ser demasiado educado, cariñoso y demasiado respetuoso, empatizas con tu perro y eres demasiado blando. Cuando quieres algo, hay algo en tu forma de pedirlo que hace difícil negártelo, pero lo pides... cuando deberías exigirlo - soltó. 
- Cuestión de matices...  
- Pues esa cuestión hace que me sienta como una mascota, o como un calzonazos, pero no como una mierda sin voluntad. 
-¿Qué más da que tengas voluntad mientras la uses para complacerme? - dije creyéndome muy listo. 
- No puedo seguir teniendo voluntad, Leo, quiero que me uses de váter y caer en un estado en el que no recuerde lo que es ser una persona. Quiero perder la consciencia de todo y para eso necesito que abusen de mí de una forma brutal. 
- ¿Instrucciones otra vez? - dije fingiendo que no estaba alucinando.

Pedigree tenía su guión, o su idea de lo que quería... pero yo no podía dejar de pensar en una idea... "No es el amo el que se adapta al perro, y aunque el perro tenga derecho a decidir que no encaja con un amo y salir corriendo, si alguien debe adaptarse... es el perro al amo". Vamos creo yo, y Pedigree es demasiado complejo para mí. Y su morbo va por unos lares demasiado "oscuros" que a mí me asustan.


martes, 2 de abril de 2013

El perro con pedigree (3): La lucha por el poder


Me había paseado por la plaza del mercado, un esclavo llevaba un cártel en el que dejaba claro que carecía de límites, pero había una letra pequeña, casi imperceptible que decía que para conseguir acceder a ese apreciado bien, uno debía arrancarle la voluntad... ¿cómo? Eso no lo explicaba.

No me asusté porque el esclavo fuera de clase alta y llevara ricos ropajes de Prada, de hecho decidí que era una cualidad perfecta, tampoco me asusté porque fuera más poderoso que yo, porque sin ningún ánimo de ser injusto, me creí merecedor de que todo ese poder fuera puesto en mi mano y todas sus armas a mis pies, y tenerle allí desnudo, inerme y a mi merced, de pie, con el único temor de resultarme insuficiente.

La lucha empezó cuando llegamos a estar uno frente al otro y nadie hacía nada. 

- "¿Por qué no se despoja de sus ropajes y sus armas?" - me pregunto yo
- "¿Por qué no me despoja de mis ropajes y mis armas?"- se preguntará él.
Y así seguimos, es más, he notado que cuando me acerco a desarmar a mi esclavo, él acerca su mano a la empuñadura e intuyo la intención de desenvainar. Lo que provoca en mí varios pasos atrás, ¿tendré yo algo que esgrimir en esta lucha? ¿Acaso tengo que demostrar algo?

Mi "esclavo" habla mucho de que sus genes son de "res nulius", y aunque puedo intuir en mi preferencia por los pedestales y las posiciones dominantes que mis genes son más de amo que de esclavo, si nos ponemos a filosofar en los términos en los que lo hace mi esclavo... No creo que sea capaz de anular y manejar un esclavo que aún va armado, me asusta...

No considero que por eso sea más o menos amo, sólo que soy de esos que no sabe domesticar a un esclavo... ¿y si busco un adiestrador que me lo deje en las condiciones que yo quiero?

¡Me he encaprichado de ese perro, parece genuino! 
¿Conseguiré que se adapte al amo que tiene delante y decida entregarme su voluntad sin que yo tenga que empezar a dar tirones arrebatársela a la fuerza?

Seguiré investigando.


lunes, 1 de abril de 2013

El perro con pedigree (2): Sin límites, con exigencias


El perro que tenía ante mí, dejaría su cuerpo y su alma en manos del amo, ¿pero sería yo el chico capaz de sacar la espada de la piedra? Lo que estaba claro es que había una prueba que superar, y si él prometía no tener límites, estaba claro que para que la cosa estuviera igualada el amo no debía tener escrúpulos. Durante días busqué la respuesta.
- ¿Anular tu voluntad totalmente y convertirte en un animal? - pregunté temeroso de estar con un loco e intrigado de verme en una historia tan intensa. 
- Sí, quiero que tengas control absoluto de mi vida, de toda mi vida. Tengo los medios y todo arreglado para ser un animal al servicio de un amo. No quiero tener vida propia, no necesito nada más que perder la consciencia de que fui una persona y dedicarme a ser un animal y que seas tú el dueño que hace lo que le dé la gana, absolutamente todo, puedo vivir encerrado y desnudo de por vida, sin que nadie sepa de mi existencia nunca más, quiero perder la humanidad y que seas tú quien controle todo eso. Recuerda que tengo todos los medios.
- ¿Y tu familia, tus amigos y tus aficiones? - pregunté ojiplático.
- Si tienes cojones, quítame la Blackberry, aíslame de todos y de todo para siempre... si tienes cojones - me retó.
- Otro amo te hubiera dado un buen golpe con un periódico por eso que has dicho, y en otro momento yo mismo me hubiera levantado y me hubiera despedido con el  golpe de la puerta de entrada- contesté con cara de enfadado.
- A otro amo le hubiera dado un par de hostias por hacer que lamiera las suelas de sus zapatillas como has hecho tú sin ningún respeto hace un rato, pero no tengo límites para ti- contestó, aunque no me creí que yo fuera el elegido, no aún...
- Sólo por el hecho de que te sientas capaz de decir frases como  "dar hostias" o "si tienes cojones"... me incomoda - respondí con sinceridad y más enfado.
- Porque eres un mariquita muy malcriado y con mucha educación, lo que te convierte en realidad y a pesar de todo, en un verdadero amo.
- Pues no son cualidades que buscan la mayoría de los esclavos.
- Porque la mayoría de los esclavos son mariquitas malcriados que en realidad están usando a los machos "que van de amos" para su placer propio...
Sigo sin saber si he sido insultado o no... pero lo que tengo claro es que un perro no pone a prueba el volumen ni la existencia de mis huevos, y mucho menos me amenaza con levantarme la mano. 

A pesar de las ofensas... y de mi estado de alerta volví a su casa, necesitaba seguir profundizando hacía aquel extremo en el que el perro quería ponerse.

Perro ladrador... poco mordedor
 Continuará...

viernes, 29 de marzo de 2013

El perro con pedigree (1)

Y si fuera de otro modo, serías igual mi perro

Abandonado el fetiche de Gainer hace meses, me interesé de nuevo por mi faceta de amo-señorita, os acordáis? Esta vez busqué esclavos más extremos, me apetecía experimentar con algo un poco más intenso, no sabría decir qué aún hoy, pero necesitaba sentir la perversión cerca aunque fuera la de un perro-humano y no la mía.

PlumayPelos_amo fue un nick, al igual que el antiguo amo-señorita, para mi sorpresa, lo suficientemente atractivo para poder elegir entre varios candidatos, y elegí al más complaciente de todos. Era uno que se entregaba "a ciegas", lo cual me parecía fascinante. Y por favor que no se ofenda nadie, que yo también cumplo años, he tenido sobrepeso y creo que tiendo a la alopecia, el caso es que me describí como un cincuentón, obeso, peludo, con pluma como decía en mi nick, calvo y pobre. Y con gran satisfacción vi que el esclavo seguía igual de entregado, lo cual me demostró que realmente era servil a ciegas, excepto por una cosa que me tuvo que explicar bien.

- ¿Si te entregas a ciegas absolutamente a cualquiera, sin miramientos como veo, ofreces tu vida entera y no tienes límites, cómo es que no tienes una lista de espera de amos? - pregunté. 
- La tengo, pero ninguno ha sido capaz de demostrarme que yo soy inferior, al final acabo dándome cuenta de que bailan a mi son y yo lo que quiero es perder mi voluntad y ser un animal - respondió.

Por supuesto que sentí como el sentimiento de ser retado invadía mi espíritu aventurero, pero... ¿sería capaz de estar a la altura de un esclavo que se toma tan en serio su papel que está dispuesto a entregar su alma? Si yo estaba buscando algo intenso... ahí delante lo tenía. Según él podría manejarlo todo! Y creed que ese perro tenía medios con los que desarrollar cualquier decisión.

Cuando llegué al piso de mi perro, no hizo falta explicar que había mentido con mi descripción, y creo que entendió que lo que hice mintiendo fue poner a prueba su "ceguera" pero antes de que abriera la boca para decir "qué guapo" o algo... 

- Eres un perro, y me adoras a ciegas, recuerda eso siempre. Si hubiera sido real el hombre que esperabas...  
- Le adoraría igual, amo.
Ese perro lo tenía todo, era lo suficientemente vecino para vernos a menudo, tenía sex-appeal, era inteligente, me ofrecía todo lo que alcanzara mi vista y sobretodo... todo lo que se me pasara por la imaginación. La intensidad que buscaba, cuando hacía poco pensaba que se reduciría a una estética de olores y dolores fuertes..., cambió por algo que era más sutil a simple vista pero que podría ser tan profundo como yo quisiera... o eso creía yo aquel día... 

Continuará...

miércoles, 6 de junio de 2012

La herencia



Quizás recordéis aquel relato en el que hablé de Switch, un chico que se echó novio y le daba pena no sólo verse obligado a dejar el mundo del morbo por las circunstancias sino además sentir que abandonar después de 15 años de aventuras era lo que el cuerpo y la mente le pedían.

Eso lo conté hace un año, le conocí en un chat una noche de insomnio. Yo leía con mucha atención lo que me contaba, por aquel entonces yo estaba saliendo con Polo y también tenía mis dilemas con respecto a la pareja y la promiscuidad. Creo que es un relato que está bien releer. Y además hoy viene a cuento sacarlo del baúl porque tengo algo que contar de Switch.

Enseguida nos caímos bien y hemos hablado desde entonces, él sigue con su novio, la mar de feliz con un hombre del que se siente seguro y con el que está muy a gusto, según sus palabras. Pero de vez en cuando echa de menos los clubs gays y a sus amigos del mundillo morboso. Aunque también reconoce que cerca de los 40 años uno empieza a temer abandonar lo que haces de joven, pero a la vez deseas abandonarlo y vivir de otra forma, no poco intensa, pero distinta.

Y por muy joven que se sea, todos nos vemos ante la bifurcación de caminos de vez en cuando y elijamos el morbo o elijamos casarnos, uno siempre tiene la sensación de estar perdiéndose la mitad de cosas.

Switch, después de un año desde que nos conocimos en el chat ya ha decidido, y quiere deshacerse todo, se queda con sus recuerdos en su cabeza, pero las cajas con toda la ropa de cuero, los arneses, botas, pantalones sin culo, muñequeras, consoladores, ropa de ligar, incluidos unos vaqueros con una cremallera en la costura trasera GRACIOSÍSIMOS!!

Todo eso lleva tiempo molestándole en el armario, recordándole lo que era y tentándole. El conoce mi blog y me conoce a mí después de muchas horas de charla, como decía hemos conectado, y me ha nombrado su único heredero. Sin dejarse llevar por los escrúpulos de ponerse ropa de ese tipo usada, de la forma en la cual es usada... ya me entiendes, la verdad es que es una buena herencia, Switch en 15 años ha reunido mucha ropa fetichista, de cuero, plástico, de deporte, unos looks más sofisticados que otros pero de mucha calidad todos.

Y el muy gracioso me ha dicho que tenga cuidado, que está maldita. Y sí, lo dice en broma... pero ¿será cierto? Según él estar muy metido en ese mundo le ha costado el no tener amigos de verdad por haber dedicado demasiado tiempo y dinero a este "vicio" y tampoco a tenido buenos novios, aunque siempre que dice eso termina diciendo que los polvos que ha tenido pueden merecer la pena.

Heredo ropa de porn-star, ropa de marcas muy gays, muy sexys, shorts, chaps, antifaces, un consolador que siempre he querido (que no me hace gracia que esté usado y que igual no lo uso), suspensorios (que tampoco mola que estén usados pero bueno... nada grave), una camiseta de rejilla hiper hortera que me encanta, de todo y todo de mi talla, menos las botas por desgracia que me están grandes, pero igual con una plantilla...

Y la voy a aceptar, sí, por supuesto, ¿pero será verdad que es una herencia maldita?

Lo que está claro es que esa ropa es para disfrutarla y no en privado.


martes, 3 de abril de 2012

Otra vez de activo ¿qué me está pasando?


Este 2012 he tenido sexo cuatro veces y en tres he sido el activo... (curioso teniendo en cuenta que hasta hace relativamente poco era sobretodo pasivo).

Ayer estaba tranquilamente navegando por internet después de comer con el messenger encendido.

- Amo Leo, qué tal estás? - escribió Esclavito.
- Hola!
- Quiero verte, besarte los pies y que me uses, hace meses que no me dejes verte. 
- Voy a tu casa a las 17:30.
Recordé lo que disfrutó Esclavito desabrochando muy poco a poco los botones de la camisa que llevé la última vez, así que me volví a poner camisa, además me gusta vestirme elegante para Esclavito, porque la elegancia da un mejor sentido a la pluma. Salí vestido de oficinista modernito, con barba y unos morbosos calcetines de fútbol escondidos bajo el pantalón para sorprender a Esclavito, y como llevaba en la mente la nota que me puso el chico de la sauna, iba bastante subidito, jaja. Por cierto, me puso UN DIEZ, perdonad que os lo recuerde, ja!

Esclavito vive a siete minutos, llegué andando y allí estaba en la esquina, esperándome como siempre. Subimos a su casa y hablamos un poco, él había estado en Odarko el Martes pasado, y ayer tenía pensado volver, su vicio: comer pies. A ver si os creéis que me puse los calcetines de fútbol por que sí, yo conozco a mis esclavos :) 

La última vez que estuve con Esclavito, mi vello estaba recuperándose de una indeseada depilación a la que le sometí por un arrebato en busca del canón de los anuncios de moda. Ayer cuando Esclavito abrió el primer botón de la camisa suspiró de alegría. La barba y el vello pone mucho a los perros y/o perras y a los que no lo somos también..!

- Un día quiero que salgas a correr y acabes aquí en casa - dijo -. Yo te relajo, mientras disfruto de todo esto sudado, y de tus pies...
Me quitó las Converse y empezó a quitarme los calcetines hasta que se dio cuenta de que eran de fútbol.

- Esto tiene que quedar genial sin pantalones y con los calcetines puestos - ya lo sabía yo...
Me quitó los pantalones y luego me desabrochó la camisa botón a botón y me besó el pecho alabando lo peludo que estaba y gracias a dios notando que desde que llegué de Los Angeles he perdido los 8 kilos que cogí allí.

- Písame la cara - pidió.
Se tiró al suelo y yo sentado en la cama puse las plantas de los pies con los calcetines en su cara, empezó a inhalar, lo siento por Esclavito pero supongo que no era el olor a fresco y limpio que describen en los anuncios de suavizante lo que se quería encontrar. Me quitó los calcetines y me chupó mucho los pies, entre los dedos, las plantas, el empeine... y su parte preferida, los talones.

- Tienes los talones en mejor estado que un niño, tienes los pies perfectos para chupar.
Subió acariciando mis piernas y aplastó su cara contra mis calzoncillos.

- Mmmmm, más vello...
Me bajó los calzoncillos y jugó con el pelo de mi pubis, la verdad es que nunca me lo dejo tan largo, no sabía que le molaba tanto lo salvaje a la gente. Mientras me la chupaba le metí un dedo en el culo para prepararle ¿no quería mi esclavo ser usado? Pues meterla siempre mola...

Unos diez minutos de preparación fueron bastante para que mi polla estuviera ya muy dura y preparada para algo más difícil que una boca, y su culo estaba listo para soportarlo. Me puso el condón y hala, para dentro, me pidió que lo hiciera despacio y le hice caso. 

Esta vez me ha gustado muchísimo más que la otra vez que follé a Esclavito, ¿recordáis que me quejaba porque no sentía nada? Pues esta vez sí que me molaba, estaba más apretado y no era sólo agradable sino intenso. Lo hicimos con él tumbado boca abajo, de frente con sus piernas en mis hombros y al final a cuatro patas. Es la primera vez que me gusta tanto hacer de activo que puedo correrme durante el acto, es más... no podría haber evitado correrme. Esclavito se corrió conmigo a penas sin tocarse, simplemente notándome dentro y oyéndome respirar.

Cuando se la saqué Esclavito se fue corriendo a por el puto papel de cocina... este esclavo no aprende... pero bueno, estaba demasiado agotado para darle una lección, me limpié, me lavé las manos en el baño y le pregunté:

- Oye ¿y el suspensorio que te di como uniforme qué pasa?
- Perdón amo...
- Bueno... ¿qué nota me pones como activo?
- Un diez! por supuesto. Me ha gustado más que el otro día. El próximo será de once.

Sé que preguntar eso no es muy elegante y ni siquiera tiene sentido si el que pone la nota es un sumiso recién follado... pero bueno, más allá de la nota que me pongan, me quedo con que cada vez lo disfruto más y voy cogiendo el ritmo a mi versatilidad.

- Cuando quieras amo, llámame, si te aburres o lo que sea. Y no se te ocurra coger una máquina de recortar ni una cuchilla de afeitar.


lunes, 30 de enero de 2012

El uniforme de Esclavito


Quien esté esperando la segunda parte de Leñador en la sauna Premium, tendrá que esperar al jueves que viene, al igual que yo, por desgracia, tengo que esperar porque la semana pasada Leñador decidió hacerse jardinero y plantarme! Sí... 

Así que ese día que tenía reservado para Leñador quedé con un pretendiente, con el que he tenido mil citas o por ahí, pero o es muy casto, o muy educado o muy vergonzoso... (o muy tonto). Porque a lo único que se atreve es a pagar la cuenta y ¿qué hombre te invita a cenar sin insinuar tan siquiera que vayas a su casa? Pues él... que es raro!

Ay... todo por culpa del pretendiente casto y del aplazamiento de Leñador, el viernes lo pasé muy salido. Me obsesioné por la mañana con un suspensorio blanco con cordones que vi por internet y me parecía ideal para satisfacer mi pequeña y post-californiana obsesión por lo retro. E hice lo peor que se puede hacer cuando uno está salido: ir a comprar ropa a tiendas fetichistas, me compré tantas cosas inútiles, y en esos sitios todo es carísimo, con lo que estaré arruinado hasta marzo.

Estaba encantado, dejando a un lado la culpa por el consumismo compulsivo, estaba guapísimo con mi slip marcapaquete, mi camiseta calada y una camiseta muy chula como de jugador de rugby. Nada que me atreva a llevar por la calle porque es todo súper hortera, pero mmmm, mola! Excepto lo más importante que era el suspensorio de cordones... Qué mierda! Estaba muy mal hecho y sentaba como el culo! No tenía a penas copa y no me cabía el paquete. En fin... ¿a quién le podía quedar bien esa mierda por la que pagué 30€? A uno de mis 3 esclavos!

Esclavito tiene unos genitales diminutos, como todo en realidad, es de esos que tiene manos de niña y todo lo tiene respecto a esa proporción, igual le quedaba guay y todo. No pensaba quedar con él, pero ese suspensorio me quemaba en las manos y el plan de encasquetárselo a Esclavito dio paso a otras fantasías más concretas y me cree un plan de sesión de BDSM en un pispás.

- Este será tu uniforme, siempre que quedemos llevaras esto - le dije.
- Gracias amo, me encanta, es muy de puta, es genial! 

Vale... mi esclavo describió algo que me compré para mí como "muy de puta"... dios, veis lo malo que es que te planten, acabas comprando cosas "muy de puta".

- Lo que más me gusta es que se haya acordado de mí, señorito - me dijo.
- Por supuesto, en cuanto lo vi, dije: "para el niño mamón!" 

Se le veía tan feliz intentando colocarse el suspensorio (que ni a él le sujetaba su pollita, porque está mal hecho de verdad el suspensorio), me alegré de verle tan contento y aunque era mentira que había pensado en él sino para librarme de ello, la verdad es que no podía habérselo dado a alguien que lo fuera a disfrutar más.

Esclavito no tiene ni pizca de pluma, hasta que cerramos la puerta de su habitación, entonces se pone muy putita, realmente no es la pluma que puedo tener yo, pero se pone muy zorra, creo que lo hace adrede para que yo sea el "macho".

Después de una sesión de fotos con su nuevo uniforme, encantadísimo mirándose al espejo y poniéndose todo coqueto con el cordón que llevan en la espalda, le até con la corbata que yo llevaba.

- No hace ni falta me ates, no me voy a mover si me lo mandas, señorito.
- Calla!

Me muerde un poco cuando la chupa y cada vez que lo hace le aviso con una colleja indolora, a no ser que me muerda demasiado entonces no es indolora, jaja. Pero va aprendiendo. Mientras me la chupaba él solito iba dilantándose con unos dildos que tiene. Le iba a follar y me puse un condón, él hizo algo imperdonable! Se fue a por papel de cocina y me dejó allí solo con el condón puesto... JAMÁS, esclavos o no esclavos, da igual, no dejéis a un chico solo con un condón puesto, los activos seguro que lo entienden, ese momento de tener que asumir el condón es muy frágil, se te cae la lívido por menos de nada, hay que estar ahí esforzándose chicos!

-Yo no me limpio con papeles! Trae una toalla - le mandé.
- Sí señorito.

Lo que faltaba... se me estaba cayendo la erección y me viene con unos putos papeles de cocina con lechugas y tomates dibujados. NO ME JODAS! (súper actitud de amo :)

Le volví a atar con la corbata y puso el culo en pompa en la cama. Le di unos azotes por dejarme solo con el condón puesto, no me digáis que no se lo merece, teniendo en cuenta que es esclavo, claro! 

- Te he regalado ese uniforme tan chulo para que seas un perro elegante - le decía mientras se la intentaba colar por el culo. - No me seas cutre.
- Gracias amo, lo siento amo.

Con la punta de mi polla a punto de meterse en su culo hasta le cambió la voz... dejo el tono de guasa, porque aunque seamos amo y esclavo lo pasamos guay y de cachondeo, aunque él me la chupa y se arrodilla hay buen rollo y en ese momento se puso muy serio, concentrado quizás en su rol y muy metido en él. Un poco regañado, con su nuevo uniforme y atado con una corbata a punto de recibir la mayor sumisión por antonomasia para un chico, que es que te peten el culo.

Cuando se la conseguí meter empezó a gimotear, se lo hice muy despacio porque estaba muy apretado y pensando en mi propio culo decidí ser cuidadoso. De pronto se relajó y de súper estrecho... pasó a tan ancho que ni le sentía... Era agradable, no voy a decir que no, la imagen era morbosa, pero yo empujaba, dale que dale, el gemía y hasta gritaba cuando le daba más caña pero yo no sentía nada tan especial... 

Esas caras que ponen los activos con los que yo he estado, a mí no se me ponían follando al esclavo, no era tan intenso, no me podría correr con eso. Con Ucla me gustaba más, a él sí que le sentía mucho, aunque a Ucla no le podía follar más de 5 minutos porque le empezaba a matar y con este esclavo estuve follando como 15 o más sin parar, quizás se abrió de más...

Durante todo ese tiempo que el esclavo me pedía más y se volvía loco pidiéndome y suplicando que le dejara tocarse la polla, me empecé a preocupar... YO NO SENTÍA NADA! ¿qué estaba sintiendo él? No era para tanto, ¿dónde estaba la intensidad? Y esos sudores que le entran a los chicos cuando me follan? Esos músculos tensos, los ojos apretados y los bufidos? 

¿Qué cojones...!!!? Me duele mucho ser pasivo y no siento nada al ser activo!!?!? Pero esto que es?

Se la saqué y el esclavo dio un grito, me la casqué y me corrí en su espalda. 

- Mmmm , qué calentita! - dijo Esclavito.

Se siente algo... sí... algo, me la mantenía dura al menos, pero... JO! 


miércoles, 3 de agosto de 2011

Lamezapas


Esta historia ya la conté dentro del relato de mi aventura en la IntoTheTank, pero tiene un lugar especial en mi experiencia y por eso la separo en un post para ella sola.

Fue al final de la noche, Capuccino no aparecía desde hacía mucho y me bebí la tercera copa, que fue un regalo de DiasDeVicio, la tercera es la que me pone siempre al límite de mi resistencia, la que me libra de toda conciencia. Pero me entraron ganas de saber de qué era capaz completamente borracho y me la bebí rápidamente como si fuera un remedio contra la sensación de que la noche acababa y no estaba completamente satisfecho.

Notando como se me subía a la cabeza me metí en la zona más sexual, me tumbé en una cama a ver como se follaban a uno a mi lado, me pajeé con la escena, no quería moverme de allí, la idea de pajearme en público ya me parecía lo suficientemente morbosa como para levantarme a por compañía. Pero apareció Lamezapas, me pareció un macarrilla, estaba rapado, llevaba una camiseta de tirantes, pantalones cortos de chandal y calcetines de fútbol, se arrodilló, levantó mi pierna y se metió todo lo que le cupo de la punta de mi zapatilla. 

Mi percepción estética de las cosas se esforzó en imaginar aquella escena de lejos, tumbado y mi pierna disfrazada de futbolista levantada sujeta por un voluntario humillándose lamiendo mi suela. La vista desde mis ojos tampoco estaba nada mal, aquel macarrilla me pilló totalmente desprevenido y por nada del mundo hubiera parado la situación para divagar sobre mis típicos dilemas con respecto a todos los asuntos que se salen mínimamente de lo esperado. Tuve que vivirlo para no arrepentirme. 

Me intentaba quitar la zapatilla y olerme el pie, aunque creo que no encontró lo que buscaba porque optó por quitarse las suyas y usarlas para esnifar un olor más intenso. 

Cuando me chupó la polla apoyé mis zapas en sus muslos, y apretó con sus manos para que le pisara con más fuerza. Me quité los pantalones y me puse de pie, él siguió de rodillas y usé uno de sus muslos como apoyo, otra imagen que me pareció muy fotografiable. 

Me la chupó y buscaba que me corriera, me pajeó mientras acariciaba la zapa con la que pisaba la ingle y la punta de su polla. Puso la cara para que me corriera en ella, me excité mucho y le eché todo lo que salió y se limpió con la camiseta. Le acaricié la cabeza y el cuello, le estaba agradeciendo mucho más que la mamada, el haber sido el primero que me consideraba amo por mi mismo y mis actos, no por algún discurso mío reivindicando mi derecho a ser dominante, me había hecho sentir muy poderoso. No mediamos palabra, no tuve que enfrentarme a la duda de si mi voz impone o deja de imponer, y eso me relajaba.

Nunca me ha llamado la atención el fetiche de las zapas... pero ahora me trae buenos recuerdos y empiezo a valorarlas como un morbo más, aún poco fuerte, pero quien sabe... Nunca digas "de esta zapa la suela no chuparé".


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