lunes, 1 de abril de 2013

El perro con pedigree (2): Sin límites, con exigencias


El perro que tenía ante mí, dejaría su cuerpo y su alma en manos del amo, ¿pero sería yo el chico capaz de sacar la espada de la piedra? Lo que estaba claro es que había una prueba que superar, y si él prometía no tener límites, estaba claro que para que la cosa estuviera igualada el amo no debía tener escrúpulos. Durante días busqué la respuesta.
- ¿Anular tu voluntad totalmente y convertirte en un animal? - pregunté temeroso de estar con un loco e intrigado de verme en una historia tan intensa. 
- Sí, quiero que tengas control absoluto de mi vida, de toda mi vida. Tengo los medios y todo arreglado para ser un animal al servicio de un amo. No quiero tener vida propia, no necesito nada más que perder la consciencia de que fui una persona y dedicarme a ser un animal y que seas tú el dueño que hace lo que le dé la gana, absolutamente todo, puedo vivir encerrado y desnudo de por vida, sin que nadie sepa de mi existencia nunca más, quiero perder la humanidad y que seas tú quien controle todo eso. Recuerda que tengo todos los medios.
- ¿Y tu familia, tus amigos y tus aficiones? - pregunté ojiplático.
- Si tienes cojones, quítame la Blackberry, aíslame de todos y de todo para siempre... si tienes cojones - me retó.
- Otro amo te hubiera dado un buen golpe con un periódico por eso que has dicho, y en otro momento yo mismo me hubiera levantado y me hubiera despedido con el  golpe de la puerta de entrada- contesté con cara de enfadado.
- A otro amo le hubiera dado un par de hostias por hacer que lamiera las suelas de sus zapatillas como has hecho tú sin ningún respeto hace un rato, pero no tengo límites para ti- contestó, aunque no me creí que yo fuera el elegido, no aún...
- Sólo por el hecho de que te sientas capaz de decir frases como  "dar hostias" o "si tienes cojones"... me incomoda - respondí con sinceridad y más enfado.
- Porque eres un mariquita muy malcriado y con mucha educación, lo que te convierte en realidad y a pesar de todo, en un verdadero amo.
- Pues no son cualidades que buscan la mayoría de los esclavos.
- Porque la mayoría de los esclavos son mariquitas malcriados que en realidad están usando a los machos "que van de amos" para su placer propio...
Sigo sin saber si he sido insultado o no... pero lo que tengo claro es que un perro no pone a prueba el volumen ni la existencia de mis huevos, y mucho menos me amenaza con levantarme la mano. 

A pesar de las ofensas... y de mi estado de alerta volví a su casa, necesitaba seguir profundizando hacía aquel extremo en el que el perro quería ponerse.

Perro ladrador... poco mordedor
 Continuará...

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