domingo, 18 de septiembre de 2011

Follando con el oso

Lo tenía pendiente, tenía que suceder...

Anoche me acosté con Polo por la tarde, me cuesta pensar que alguien que me folla tan bien me puede dar tantos quebraderos de cabeza y zarandear mi autoestima de esa manera porque con Polo todo es buen sexo y malos rollos, pero el post va sobre mi coito anal con el oso, así que cambio de tema.

Esta tarde he quedado con aquel peludo treintañero que conocí en una web de bears y con el que ya tuve una sesión sexy hace unas semanas. Me excitó mucho desnudarme frente a él, no es como hacerlo frente a Polo, con el oso me resulta todo mucho más natural y no tengo el estrés de estar en un concurso de belleza, no es que el oso sea poco exigente y Polo tenga el listón alto, es más bien que el oso tiene unos valores distintos, más reales creo, y con los que me siento no más valorado, pero sí mejor valorado.


No me cuesta nada estar receptivo con el oso, estaba impaciente por adoptar la pose de la foto, pero no quería resultar agresivo o salido :)
Cuando llegó el momento de ponerse el condón yo estaba super emocionado, era como cuando te despiertas el día de los Reyes Magos, bueno... no tanto, pero eso mismo en menor intensidad. Lo quería, lo quería y no podía quedarme sin ello. Lo hicimos con mis piernas en sus hombros, muy despacio, la metió entera después de haberme comido bien el culo entraba de perlas. 

Habiendo follado con uno ayer y con otro hoy no puedo evitar compararles, Polo lo hace genial, pero aunque me encanta su faceta de follador, no es el mismo cuando se viste y vuelve a "su actitud", con el oso tenía la sensación de estar follando con el mismo que con el que hablaba o merendaba. 

El oso tiene un cuerpo grande y musculoso pero no definido, y no de gym sino de gen, me resulta tan morboso, tan cómodo... está hecho a la medida de mi gusto, y su tacto al sudar con el ejercicio, me volvía loco. Folla tranquilo pero fuerte, se mueve y me ayuda a moverme para rozarme por dentro. Me he corrido haciéndome una paja mientras el oso me la metía, y me he chupado la mano llena de lefa (con más elegancia que lo que te estás imaginando!!! jaja) y el oso se enmorbado a tope y se corrió acto seguido con bastante ruido por cierto. Luego confesó que lo de chuparme mi propia lefa le puso demasiado, para bien.

Me ha encantado!!! 

viernes, 9 de septiembre de 2011

Oh, oh, no sé decir que NO

 
Nota: Me cuesta mucho escribir este post, no me gusta hacer malas críticas de locales, personas y confesar lo avergonzado que estoy hoy por mi comportamiento de ayer. 
Me daba un poco de pereza salir después de cenar, pero me motivé mirándome en el espejo con mi barbita, una camisa desabrochada enseñando mi pecho cachorro. Me fui andando para ir asimilando la situación por el camino. Lo tenía claro, si nadie me gustaba me contentaría con estar media hora en calzoncillos tomándome una cerveza siendo admirado por los osos y a las 12 de la noche me iría a casa a escribir en el blog sobre una historia morbosa, divertida y relajada. No necesitaba pedir más.

Cuando llegué todo el mundo estaba vestido, si no hubiera sido por dos chicos no-osos que estaban en calzoncillos hubiera pensado que leí mal la invitación. Mi plan de estar allí media hora era compatible con aquella situación tan defraudante, pedí mi cerveza y di mi camisa y mis pantalones en el ropero.

Al fondo del bar, cerca de una tele en la que había porno ursino, había 3 hombres mayores desnudos comiéndose la polla, no en la tele, sino en la realidad.

¡Nadie me miraba a mí!... a veces me parecía que me ignoraban y les incomodaba mi presencia.

Cuando nadie te mira el estar en calzoncillos pierde la gracia... Y temo resultar presumido o engreído, pero... no entendía aquella situación, ¿por qué no le gustaba a nadie? No me pareció normal. Era el más joven, el guapito e iba en calzoncillos, el asunto ha dañado mi autoestima.

Hasta aquí el post podía ser divertido, yo contando lo indignado que me hallo al ser ignorado en un bar de osos mayores. 


Socialicé con algunos, me estaba gustando estar allí, estaba siendo simpático y demostrando que estaba allí de buen rollo y quería hacer amigos... y uní a todos los jóvenes en mi grupo. Uno de ellos era brasileño (un chico súper majo, y quiero dejar claro esto porque voy a hablar mal de lo que pasó con él, pero fue mi culpa, no la suya). El brasileño se me echó encima, más o menos literalmente, y mi grupo se fue dispersando hasta que desapareció en media hora. El brasileño me besaba, yo le saboreaba un poco pero le evitaba, no era mi tipo, en realidad nadie allí lo era... y el brasileño era el mejor de todos, pero aún así a mí no me ponía en absoluto.

¿Por qué le dejaba besarme si no era mi tipo? Porque no sé decir que no a la gente maja.
Hubiera soportado más que bien que me hiciera una mamada, eso siempre se agradece y me gusta que me la chupen. Pero maldita mi suerte, el brasileño era súper activo y follador, y pasaba de arrodillarse.

Acabé yo de rodillas en el baño chupándosela a saco. ¿Por qué? Porque soy gilipollas, no encuentro otra explicación. Él no me obligó, ni me manipuló, ni me forzó, fui yo el que anulé mi libertad olvidándome de decir la palabra NO.

- ¿Te pongo? - me dijo al ver que yo no me empalmaba.
- Es que en público me pongo nervioso - le dije.

Seré GILIPOLLAS!!! ¿Quién estaba hablando por mí?

- Creo que estás jugando conmigo - me dijo cuando le dije que no quería ir a su casa a follar.

Y para demostrarle que no soy un calientapollas le hago la mamada que he dicho antes...

O sea... me metí yo sólo en una auto-violación oral. No es algo que haya descubierto hoy al despertar, mientras lo hacía me sentía forzado por mi enfermedad mental de gilipollas.

Debo decir que chupársela me excitó y me la casqué muy a gusto. Pero... el cómo me había metido en eso era un caos. Y debo confesar que lo que me ponía era yo mismo de cuclillas con el vello de cachorro y la barbita, mientras el otro no tenía ningún interés para mí.

Espero que no me llame, porque me pidió mi teléfono y se lo di. Jajaja (me río por no llorar).

Llegué a mi casa a las 3, lamentando sobretodo el tiempo que había perdido metido en una espiral de sumisión paranormal. Ojalá me hubiera ido a las 12.

Me he enrollado otras veces con chicos que no me molaban al principio, y que poco a poco han despertado mis instintos, me han excitado y me han hecho ceder, pero la excitación era real y muy visceral, a veces hay que olvidarse del cliché de "mi tipo". Pero este no era el caso.

Me da vergüenza contar esta historia. Me siento estúpido y me parece un tema serio, la gente que no sabe decir que no se mete en unos líos...

No soy víctima del brasileño, soy mi propia víctima.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Rozando la fibra sensible


Hubo una época en la que iba a muchas fiestas de moda con mi amigo, no echaba demasiado de menos el ambiente, pero viendo cómo las calles se convertían en pasarela y la gente desfilaba por Serrano como si el barrio fuera una fiesta de moda gigante... Me apeteció mucho participar. Fui con mis amigos y Polo no quiso venirse pero me dijo que cuando acabara me fuera a su casa a dormir.

Y eso hice, cuando volví de la Vogue's Fashion Night Out Polo aún estaba vestido viendo la tele. Me senté con él y le dije que tenía que hablarle de un asunto, la verdad es que llevaba alguna que otra copa fashion subida a la cabeza, yo quería hablar de esto con tiempo y no casi a la una de la madrugada. Pero bueno, ya se lo tuve que decir todo, que me iba al extranjero tres meses, y que teníamos que decidir qué hacer con lo nuestro.

Él no reaccionó muy bien, no le parece mal que me vaya, pero sí que no se lo haya dicho en cuanto supe del plan, tampoco le ha gustado nada que le haya dicho que tenemos que replantear lo nuestro. 

Yo nunca he tenido relaciones muy duraderas, quizás sea yo el que no se toma en serio la relación con Polo, tres meses no es tanto tiempo como para romper una relación, pero tampoco yo quiero romper, simplemente hablarlo y saber qué opina Polo. Mi plan ideal es dejarlo hasta mi vuelta en Navidad, sobretodo por las dudas que he tenido durante toda mi relación con él, creo que este tiempo alejado puede ayudarme a ver las cosas con perspectiva.

Pero Polo ante mi frase "creo que lo mejor es dejarlo hasta que vuelva" se lo ha tomado como la mayor ofensa hecha por un novio. Sumando eso al permiso que le pedí para follar con pasivos, Polo está de mí hasta la polla, me ve como un niñato caprichoso e inestable, eso dijo ayer. Ante eso yo dije:

- Entonces lo mejor es dejarlo como mínimo hasta que vuelva...
- Qué fácil es cortar contigo, te importa una mierda todo, no te tiembla la voz para decir que lo tiremos todo por la borda.

Dios! ¿Dónde me había metido? ¿Quién tenía razón? 

En este punto de la conversación Polo aún no sabía ni a dónde me iba, sólo sabía que al extranjero...

- Vamos a dormir y mañana por la mañana lo hablamos con calma. Acuéstate. 

Fuimos a la habitación y me empecé a desnudar, él empezó a coger cosas y se fue al salón con todo para dormir en el sofá. ¿Perdonaaaa? 

- Mejor me voy a casa, duerme en tu cama - dije.
- Leo, hazme caso, no pasa nada, no quiero dormir contigo ahora, mañana tenemos que hablar, pero necesito que te quedes.

Quizás me quería matar mientras dormía... (lo digo en broma, pero se me pasó por la mente).

Por supuesto no pude dormir, y llegué a la conclusión de que aquel chico de 29 años sollozando y gruñiendo desde el sofá del salón estaba esperando algo... una acción dramática por mi parte, que le pidiera perdón, que le suplicara que durmiera conmigo, que me conmoviera por haberme cedido la cama... En definitiva: una manipulación, un chantaje emocional. No hice nada.

lunes, 5 de septiembre de 2011

No ha sido suficiente


Después de mi experiencia con el oso del viernes las prisas que tenía por experimentar han aumentado mil%, no me arrepiento de no haberle dejado follarme, pero sé que me arrepentiré si no pruebo ese placer y me apetece que lo haga, que juguemos a lo mismo que el otro día, pero que acabe entrando en mi culo, me da mucho morbo que un hombre tan viril disfrute de mi cuerpo. 

El tiempo se acaba, siempre he tenido una visión muy extendida del futuro, siempre todo está lejano, lo mismo me pasa con el pasado, todo pasó hace mil años, sin embargo, me aceleran las prisas últimamente, falta un mes para que abandone España sin saber aún muy bien la dirección. Sé que si pierdo de vista el calendario me iré sin sentir al oso dentro de mi culo. Lo mismo me pasó con Bajito Pollón, uno que sale en una historia saunera del año pasado y al que no dejé que me follara, me propuse probar su polla por el culo a la semana siguiente y aún sigo esperando... bueno y él también, jajaja.

No dejo de darle vueltas al poco tiempo que me queda para ir a un bar de osos, ejercer de cachorro pasivo y poder irme sin nada en la página de "cosas pendientes". Y eso ha abierto una veda que tenía cerrada voluntariamente durante todo este año, no me apetecía interacción con humanos en plan sexo y ahora no dejo de buscar planes reales.

El jueves me propongo ir (a poder ser acompañado, pero si no solo), a una fiesta morbOSA, en el bar Bears de Madrid, iré en calzoncillos entre peludos y si todo queda en eso, seré feliz, me conformaría con eso, porque no sé que gente me voy a encontrar, luego ya veré!!! :)

Irme de Madrid sin vivir eso... ¿Por qué? A la fiesta en calzoncillos!

Apuntaos a la fiesta osa!

Posdata: Hoy follaré con Polo, es raro hacerlo sabiendo que puede ser la última vez, y mañana le diré lo de mi viaje al extranjero, a ver qué pasa, yo la verdad... le voy a ofrecer dejarlo estos meses, eso si él no quiere romper definitivamente, y volver a hablar cuando vuelva, así ambos podemos pensar sobre lo que queremos para el 2012. 

domingo, 4 de septiembre de 2011

Infiel total



 Bear Hug de The 2 bears
Tenía que quedar el viernes con Polo, para verle después de mucho tiempo que ha estado en Galicia de vacaciones y comentarle mi plan de viajar al extranjero durante dos meses, un regalo de mis padres si apruebo el último examen que me queda para acabar por fin la carrera. 

Es un tema que en una pareja importa y aunque yo tendría que tomar una decisión, si congelar lo nuestro hasta que vuelva, si amarnos en la distancia, dejarlo para siempre...
Lo único seguro es que tenemos que hablar del tema de la distancia y el tiempo.
Le dije que iba con mis amigos a los conciertos de la MTV, pero no era verdad, había quedado por fin por internet con un oso muy majo, de 30 años. Una de las cosas por las que nunca me he sentido culpable por poner los cuernos era porque lo hacía en mi tiempo libre, y siempre mi novio estaba antes que cualquiera, pero ese viernes... llevaba muchas semanas fascinado por el mundo oso y quería probar. Caí en la cuenta de que era la primera vez que no me quedaba más remedio que asumir que le iba a poner los cuernos a Polo con todas las de la ley, sin excusas ni trampas, con un activo, fuera del trato.

Me alejé de la ciudad en un tren y me perdí, el tren me llevó por donde no era. Ni siquiera me sé las líneas del Metro por números, sino por colores, y sólo la marrón y la verde, como para hacer un viaje en el cercanías... qué tonto!

Pero llegué, el oso rapado y macizo me esperaba allí, para ir a su casa y cumplir nuestro plan de terapia nudista, una chorrada que se me ocurrió a mí cuando chateábamos. A los pocos minutos de estar allí con él se me pasó la alerta por estar en casa de un desconocido, era un chico que parecía muy bueno.

Yo no me atrevía a desnudarme, él se quitó todo y rompió el hielo, yo me fui quitando cosas poco a poco, mientras íbamos avanzando en la conversación y nos conocíamos. A las 2 horas me senté a su lado, la verdad es que no habíamos quedado para follar, sabíamos que podía surgir, pero yo hubiera sido feliz sólo con el morbo de verle desnudo. Él estaba relajado al respecto también, pero su postura... era una invitación nada accidental.


Muy poco a poco nos fuimos rozando, pero muy poco a poco, una pierna con su rodilla, una mano con su brazo... cada vez que pasaba eso su polla cambiaba un poco :)

Se tumbó apoyando la cabeza en un brazo del sofá, y una pierna en el respaldo, una postura muy receptiva, la verdad, yo hice lo mismo en el otro brazo, y con los anos enfrentados me acordé de mi consolador de lesbianas.

- Puestos en esta posición nos falta el consolador de lesbianas.
- Jajaja, las pocas veces que he intentado que me metan algo ha sido imposible - dijo.
- Yo tengo uno, mide 50 cm, pero sólo me cabe así... - e hice un gesto con los dedos midiendo unos 15-18 cm.

Lo hice a posta, sabía que eso iba a tener un resultado en la imaginación y en la circulación de la sangre de mi compi de nudismo. Tardó en empalmarse del todo unos 30 segundos.

- Sí, más o menos esa medida - dije mirándole la polla.

Pero la conversación y el coqueteo también tuvo efecto en mi polla, me empalmé también. 

- Esto es lo que siempre uno teme cuando hace nudismo - le dije.

Juntamos nuestros huevos, nuestros culos y pollas, el consolador de lesbianas hubiera desaparecido dentro de nuestros cuerpos :)

A partir de ahí nos dejamos de rodeos, me puse encima de su cuerpo macizo y le besé, el me acarició la espalda suave y el culo curvilíneo, me chupé la mano y apreté su polla entre mis glúteos, ahí empezó a demostrar que su instinto sexual era activo. Después le dejé empujar contra mi agujero con el capullo, se volvió loco y puso una cara preciosa!!! Creo que jamás olvidaré ese gesto, si ya era guapo, cuando siente placer se pone... WOW!!

Tenía la polla a tope y me la metí en la boca, cuando volvía a casa me di cuenta de que era la primera polla que me comía desde la Into The Tank que no fuera la de Polo. Me la metí hasta la garganta, no sé como lo hice, suelo ahogarme cuando hago eso, pero esta me entraba muy suavemente, me vicié y con paciencia investigué sobre aquella novedad de comerme una tan grande sin sufrir.

A partir de ahí me dejé llevar tanto... que no podría contar la historia de una manera fiel a los hechos. Nos la comimos, me chupó por delante y por detrás, me intentaba motivar para follar, pero aunque a mí me gusta que me follen suele romper con la suavidad, me duele y el sexo suele volverse agresivo, aunque el otro vaya con cuidado, mi placer cambia de estado, de suave y relajante a algo que también me mola pero demasiado intenso para ser relajante, a veces es super suave... pero no es lo normal y no quería correr el riesgo. 

El oso me metió la lengua todo lo que pudo, y ya me costaba convencerle con lenguaje corporal de que no quería sexo anal. Me puse de rodillas, inaccesible, se la chupé y le pajeé lo mejor que sé, se corrió a los pocos segundos y cuando me puse de pie me cogió la polla con las dos manos y me la cascó hasta que me corrí. Fue tan largo el nudismo, tan morbosos los preliminares, tan intenso el sexo y tan de mi gusto el compañero que mi corrida fue de esas grandes y que te dejan la sensación de quedarse vacío de lefa.

Me duché y me acompañó al autobús nocturno hacía Madrid, hasta que no vi el intercambiador de Moncloa no me sentí seguro, recordaba que me perdí al ir hacía allí, y estaba emparanoiado. Cuando por fin llegué a mi barrio, tuve una sensación de "vuelta a casa" muy fuerte, no es que hubiera estado incómodo con el oso, he estado genial o más, pero soy un chico muy alertado, estaba lejos de casa, con un desconocido más fuerte que yo. Andando por las calles de mi barrio me acordé de Polo y le incluí en mi sensación de "a salvo", cogí el móvil y le llamé. 

- Hola, precioso - dijo.
- HOLA!!




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