domingo, 14 de agosto de 2011

Cuando digo que no, no quiero decir sí

Odio que en este blog estén haciéndose notar los post de mal rollo, pero es que esto tengo que compartirlo, no sé si para liberarme de ello o porque realmente me parece tan extravagante y enervante que todos necesitáis saber que en el mundo y en mi vida hay alguien tan tan extraño.

Habíamos pasado la noche con una amiga extrajera de Polo y una amiga de la amiga, venían con ganas de juerga en plena verbena de la Paloma, Polo les consiguió porros y coca. Cuando dejamos a las chicas en el hotel nos fuimos juntos a casa de Polo a las 5 de la mañana.

Yo llevaba un mojito y un pisco sauer en el cuerpo, con eso ya estaba borrachísimo y muy cansado. Polo llevaba en el cuerpo algo más de bebidas y no sólo bebidas.

Me quité los pantalones cortos y me acosté en mi lado de la cama ya con los ojos cerrados. Polo se acostó al rato, dijo que no podía con su alma y al cabo de quizás 20 minutos su mano en mi ano, así directamente, pero yo no iba a permitir el acceso sin una ducha antes, y sólo quería dormir. Nos besamos, se puso encima de mí, le acaricié la espalda tensa mientras soportaba su peso sobre mí, Polo me quería quitar los calzoncillos y darme la vuelta, pero no era el momento, no lo era, y me cuesta tanto explicar la razón, como me costaba anoche explicársela a Polo sin tener que usar expresiones vulgares.

Con las lenguas aún juntas iniciamos una verdadera lucha tirando de mis calzoncillos en direcciones contrarias. Me dio la vuelta y me besó el cuello, bajando yo sabía a dónde...

Con la cabeza borracha, en la cama, boca abajo y con un activo es una buena manera de relajarse, disfrutar y alucinar, pero no me atrevía, más bien tenía la seguridad de que la naturaleza humana jugaba en contra de la dirección que quería tomar Polo. Hubiera podido ponerle solución en un par de minutos si Polo no me hubiera puesto de tan mal humor cuando dijo:

- ¿Qué te pasa, ya no puedo follarte? ¿Te está follando otro......... u otros.....?

No iba a tener una discusión de celos en esos momentos mientras ninguno de los dos dejaba mis calzoncillos en paz. Me lo tomé con humor y le dije que mi culo estaba ocupado en ese mismo momento y no por un chico precisamente (no puedo creer que haya dicho eso, jaja), a buen entendedor...

- Me voy mañana a Galicia, quiero hacerte el amor, me da igual en qué condiciones, sobreviviré a lo que sea  - me dijo.
- No!!!! Mañana cuando nos despertemos! Ahora una mamada.
- Voy a probar, seguro que estás impecable como siempre.

He estado con algunos chicos ya, el juego del tira y afloja es algo que hasta me puede poner cachondo, pero Polo estaba usando todas sus fuerzas para quitarme los slips y no cedía ni un centímetro cuando trataba de moverme, eso me puso de muy mal humor y la postura con la cara contra la almohada me estaba empezando a agobiar un montón.

Le clavé las uñas en el brazo con todas mis fuerzas, quería libertad. Me vestí y me fui de allí cuando ya iba a amanecer. He dormido fatal, aún no me ha llamado... y por supuesto no voy a llamarle yo a él. Polo no me ha hecho ni pizca de gracia.


4 comentarios:

Observatorio Gay Granatense dijo...

Lo que cuentas con un eztraño, evidentemente, se llama violación, aunque no haya penetración, simplemente porque están violentando tu voluntad.... sin embargo, en la apreja, eso del uso de la fuerza para doblegar sexualmente al otro que entra dentro de un terreno resbaladizo, ya que la costumbre, la fuerza y la voiluntad se desdibujan tanto... por eso, aunque no venga al caso, por ejemplo en los matrimonios es tan difícil demostrar una cosa de estas... el mejor criterio es siempre si, subjetivamente, tú te has sentido violentado...

Le Morbo dijo...

Soy consciente de que el contexto, la cama, la hora, el noviazgo y estar enrollándonos no es precisamente el ambiente que hay en una violación. Ni pienso considerarlo como un delito ni nada por el estilo, simplemente más bien como una falta de respeto o de delicadeza, sin más. Y dado que Polo estaba fumado y había tomado coca esa noche... no voy a poner el grito en el cielo por su insistencia, pero fue incomodísimo.

Ahora tengo que aclarar que me ha llamado esta tarde, ha esperado a que yo sacara el tema y ha esperado mi reacción para actuar en consecuencia, ha pedido perdón, le ha echado la culpa a las drogas. Yo le he sido sincero y le he dicho lo que acabo de decir sobre la falta de respeto y lo ha entendido.

El Dr dijo...

Bueno, son cosas q pasan en pareja, y q se suelen olvidar enseguida...

He leido algun otro post suelto... es el mismo "lobezno" de los post antiguos?

Le Morbo dijo...

No Doctor, Polo no es Lobezno.
:)

Y tienes razón, ese suceso se olvidó enseguida, aunque ha pasado sólo una vez, ya veremos que pasa si vuelve a repetirse.

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