martes, 13 de diciembre de 2011

Juegos de adolescentes


El otro día os hablé del pudor y la desnudez y de mis "métodos" para enfrentarme a ella y mis juegos con Julito. A los 16 años casi todos los sábados después de salir de la disco de menores nos íbamos a su casa a cenar un Burguer King para llevar o pedíamos una pizza, porque nosotros no éramos de esos que hacían botellón, sus padres siempre se iban al pantano todo el fin de semana y sus hermanos que eran mayores no aparecían nunca antes de las dos de la madrugada. Así que veíamos DVD's, cuando todavía había que ir al videoclub... jugamos a la PS2 o chateábamos en Chueca.com. Los viernes hacíamos eso en mi casa, y lo bueno es que cenábamos comida casera, pero lo malo es que no teníamos tanta libertad para jugar a andar desnudos por la casa, ni violarnos con velas, ni gastar bromas por teléfono, eso era vida! Jo, hay tantísimas historias que el post sería interminable.

Una de las más significativas fue cuando nos desnudamos por completo y anduvimos por su casa para superar nuestro temor al vestuario del colegio. Debo decir que ambos nos empalmamos, pero también tengo que aclarar, y muchos os acordaréis, de que a esa edad uno se empalma sólo por quitarse los calzoncillos incluso a solas... Si añades el erotismo de que te vea un conocido y la novedad de estar desnudo entre los muebles del salón ni te cuento. Y además, quiero que os hagáis una idea completa de cómo era el entorno, dos adolescentes desnudos, un cuadro de Franco en la pared y una banderita antigua en un aparador, los padres de Julito son así... ay... 

Hablábamos de otras cosas pero todos los días el sexo nos llenaba la boca en algún momento (en sentido metafórico), qué si pajas, que si medidas de polla, que si me meto el frasco de la loción anti-acné por el culo, que si ya me ha llegado el vello del pubis al ombligo... los típicos temas de dos gays a esa edad supongo.

Julito es muy cortado y muy pudoroso, aún hoy, pero en aquellas veladas le daban unos prontos increíbles de desvergüenza. Su culo es mega-elástico, se podía meter casi cualquier cosa con más o menos esfuerzo pero nunca le dolía. Y presumía mucho de su capacidad, una vez se metió seis salchicas frankfurt de una en una para demostrármelo, y yo estaba presente y expectante viendo como entraban las salchichas, cómo salieron lo resolvió Julito a solas... mejor!

Durante una época a los 18 o así ya le habíamos cogido el gusto a lo de jugar a la PS2 desnudos, y él acababa sobándosela toda dura con toda naturalidad, pero nunca me dejó ver cómo se corría porque le daba corte, sí a veces la mente humana es así, le da vergüenza correrse y no arrodillarse en su habitación para meterse con el culo bien alto seis salchichas... jaja.

Un día Julito, hablando de mi estrechez anal, me "obligó" a intentar meterme una de sus famosas salchichas, recordándome que él me enseñó como se metía seis y para que hubiera equilibrio tenía que ponerme en la misma situación humillante... pero me negué! y entre risas y tal... acabó violándome y metiéndome una salchicha, la verdad es que verme forzado a enseñar el ano así derepente y siendo penetrado me puso muy muy colorado de humillación pero lo recuerdo con mucho morbo a la vez. Eh! esto me da mogollón de corte contarlo, jiji. Ese mismo día cogí el spray antivioladores que tenían sus padres en un cajón del recibidor y se lo eché a lo lejos, seguíamos de risas... cogió el el spray y me lo echó en los ojos, HIJO DE PUTA!! casi muero, forcejeé con él y le eché mogollón de spray, estuvimos media hora retorciéndonos de dolor por el suelo semidesnudos, dantesco.

A la semana siguiente cogí un cirio que tenía el tamaño de un pollón enorme de la habitación Julito y le "violé" como venganza, aunque la verdad es que se dejó violar de principio a fin e incluso colaboró... 

A los 17 me la chupó con un condón puesto, y no por el sida ni nada de eso, si no para no entrar en contacto con mi piel, porque él era virgen aún, y no quería ese contacto tan directo, pero no se podía aguantar más la curiosidad de ver hasta donde le cabía, si podía soportarlo, la temperatura de una polla en su boca, etc, etc...  Le costó convencerme mucho porque me daba corte empalmarme tan cerca de su cara la verdad. Cómo era de suponer con un culo tan tragón como el suyo la boca no se quedaba corta y se la podía meter hasta la garganta todo lo larga (16) que era mi polla e incluso hacía algo con la garganta que molaba mucho... Pero fueron sólo 30 segundos, así que me fui al baño y en menos de 20 segundos me corrí (otra cualidad de los adolescentes). Nunca más volvió a pasar, aunque lo intentamos, una vez ya con la punta en la boca a él le dio un repentino sentido moral y de la amistad y que eso estaba mal... y otra cuando se la metió en la boca, a los 18 o 19, me la mamó 5 segundos pero me gustaba demasiado como lo hacía y me dio como miedo... creo que me sentí mal viendo a mi mejor amigo en esa posición, no sé.

Si Julito lee esto me asesina... y no me extraña, son cosas muy íntimas que ahora que estoy terminando el post no sé si es moral que publique. Pero bueno, la identidad de Julito está totalmente protegida, al fin y al cabo he contado el pecado pero no el pecador.

Hay muchas más historias. Pero son cosas del pasado, a pesar de que el otro día hicimos un remake de desnudarnos juntos en su casa y desayunar con toda naturalidad a ninguno se nos levantó (adultos...). Pero el fin de semana que viene lo más probable es que cuente una historia morbosa con Julito porque nos vamos de sex-club, que él no ha ido nunca y a pesar de su receptivo culo y su hábil garganta no piensa usar sus poderes sexuales en nuestra morbosa juerga... siente la necesidad de conocer ese ambiente pero no quiere ponerle los cuernos a su novio y yo le he tentado con algo tan inocente como ir sin camiseta o desnudo por un local, a mí sólo eso ya me basta. Ya os contaré.

Nota: Notaba que estaba empalmado mientras escribía, pero resulta que estoy pingando de preseminal... pero a tope!



lunes, 12 de diciembre de 2011

Los últimos culetazos


Cuando dormí en octubre por primera vez en Santa Mónica lo hice con la sensación de que estaba lejos de todo y faltaba muchísimo para volver a Madrid. Pero ahora sólo queda un fin de semana en la agenda... 

Aún queda una semana y media para regresar y cambiar de casa, de "familia", de amigos, de clima, de hora... 

Y muchos me aconsejan que no lo piense, pero no lo puedo evitar, porque se me hace raro caer en la cuenta de que todo lo que me rodea, desde esta cocina a mi romance con Ucla... no me pertenecen en realidad, todo ha sido como préstamo. Aquí todos seguirán en Santa Mónica, sin mí... 

Desde hace unos días cada vez que hablo con alguien de facebook o el messenger me preguntan "¿cuándo vuelves?" y yo respondo cada vez con más dificultad, hasta que un día me quede mudo del shock por tener que decir: "Mañana".

Si me queréis no me volváis a preguntar cuándo vuelvo a Madrid!! jaja.

Acaba de terminar el domingo, son las 00:15. Y este fin de semana lo he disfrutado al 100%, casi me daba pena tener sueño y acostarme, sin embargo incluso la somnolencia la he disfrutado, porque ya sabéis que siempre he sufrido de un insufrible insomnio, algo que se me curo solo cuando llegué a Los Angeles. 

El viernes pasé toda la tarde y toda la noche con Ucla, y cuando me despedí de él me dio un bajón enorme por que me di cuenta de que en Madrid no iba a tener Ucla!

La verdad es que el sábado me pillé una borrachera de aúpa con Julito, nos habían plantado sus amigas, y en realidad me alegro porque nos lo pasamos mejor en nuestra propia noche de chicos los dos solos. Nos pusimos hasta el culo de champán, nos perdimos de vuelta a casa, y sí... teníamos que andar apoyado el uno el otro como dos borrachines, jaja. Hasta creí ver a Amy Winehouse saludarme desde un coche que pasaba...

Y hoy, bueno ya ayer... no tenía resaca!! He hecho ejercicio y he paseado por la ciudad. No me quiero despedir, aún me queda un fin de semana y estoy abierto a todo lo que me ofrezca este sitio! 

Me voy a dormir solamente porque es la única forma de disfrutar de la semana con todas mis fuerzas.



sábado, 10 de diciembre de 2011

El pudor y la desnudez


En mi casa siempre nos hemos regido por unas pocas reglas fáciles de seguir con respecto a la desnudez, que con el tiempo se han ido haciendo imposibles de romper, y nunca ha habido "pilladas", a pesar de que en las habitaciones no tenemos cerrojo ni nada y mi hermano y yo dormimos desnudos desde años. Bueno a mi hermano sí que le he visto todo, pero nos costó normalizar esa situación...

Mi primera pillada me marcó, fue precisamente con Julito en mi piscina cuando teníamos 6 años, llevábamos toda la tarde en el agua y cuando estábamos secándonos sentados en el borde con los bañadores quitados y la toalla por encima... un cambio de posición dejó a la vista mis niño-genitales. Recuerdo muy bien que había aprendido que esa situación debía ser llevada con naturalidad, pero... no me habían enseñado cómo. Julito no se cortó un pelo y dijo:

- Se te ha visto, jaja.

Y acto seguido me la enseñó él ni más ni menos que los dos mismos segundos que me la había visto él. Eso es un verdadero amigo, y así me resultó muy llevadera la pillada, todo súper inocente y súper natural, y eso fue lo que me marcó, el accidente y la fácil solución con una buena actitud, siempre he echado de menos esa sensación.

Años después Julito y yo tuvimos que enfrentarnos a los vestuarios de gimnasia y de las clases extraescolares. Pero no hubo accidentes, recuerdo oír a los niños mayores decir que al fin y al cabo todos éramos chicos y no pasaba nada en un vestuario... Eso también lo recuerdo porque me hacía pensar en cuánta gente había aprendido la teoría sobre la naturalidad hacía la desnudez pero no tantos se sentían tan relajados.

En mi casa siempre he oído hablar de esa naturalidad pero sólo mi hermano y yo la hemos desarrollado (sólo entre nosotros dos) y no hace tanto...

A los 15, me costaba mucho asimilar que me estaba saliendo vello, así que tuve muchas charlas con Julito sobre el vello, el suyo, el de los demás, y todos los datos que teníamos ambos al respecto de familiares y amigos. Un día a los 16,  en el vestuario de natación y el fútbol del cole, descubrimos que éramos los únicos pardillos que iban temerosos y nos escondíamos, puede que porque fuéramos gays, pero la verdad es que a mí lo que me daba pudor era dejar claro que ya no era un impúber. Y a Julito le acomplejaba (como a todos a esa edad) el tamaño.

Con 16 años Julito se quedaba todos los fines de semana solo en casa, con sus hermanos que llegaban siempre a las dos de la madrugada, o sea que teníamos la casa para nosotros dos mogollón de horas desde que salíamos del cole hasta que venía mi padre a buscarme a las 12 en coche. Una tarde la usamos para una terapia de choque que también me marcó, para bien, que consistía en desnudarnos y andar por la casa como si nada, desde entonces y hasta hace un rato cada vez que recordaba la escena me parecía que éramos unos pardillos totales, sin embargo fue un episodio genial, simple, divertido y nos encantó compartirlo. Yo sentí lo mismo que cuando las toallas en mi piscina pero a lo bestia, porque hacer participe a Julito después de una década fue muy simbólico. Además superamos nuestro terror al vestuario, no hubo pilladas, pero no teníamos tanto miedo a que las hubiera.

En ese contexto de la casa a solas de Julito pasaron muuuuchas cosas, pero esas en este relato no tienen cabida, porque no son precisamente de nudismo inocente, aunque eran cosas de adolescentes no eran tan inocentes. Os daré una pista... violé a Julito con un cirio, ya os contaré.

El día 6 de junio de 2006, o sea el 6-6-6, me pareció que una fecha tan diabólica debía ser memorable por algo, Julito ya estaba en EEUU, y yo estaba apuntado a un gimnasio cerca de casa pero no usaba el vestuario, casi me pillaba más lejos el vestuario que mi propia casa... pero así no me enfrentaba a mi pudor, así que el 6-6-6 me duché, me metí en la sauna y no hice malabares con la toalla y los calzoncillos, tiré la toalla al suelo y me puse encima completamente desnudo, muy simbólico también. Fue un día muy importante para mi nudismo porque a partir de entonces el pudor no me impide ducharme en un vestuario, y tampoco es que yo vaya por ahí exhibiéndome, simplemente no me rallan los vestuarios anymore! 

La siguiente vez que me enfrenté a la desnudez fue a los 20, en una sauna gay, fui con un chico y eso de meterme en un jacuzzi desnudo y en público, más allá del sexo me pareció súper! Luego vinieron los sex-clubs y esas cosas, ir sin camiseta, en calzoncillos o desnudo... empezó a ser un fetiche en sí mismo y muchas veces con eso me contento.

Con Julito a los 6 en la piscina, a los 16 en su casa y por fin a los 25 (lástima que no sea 26!) en el vestuario del american gym. Resulta que Julito se perdió aquella fecha demoniaca, con lo que no ha superado totalmente su desnudez, y dice que no ha ido a sex-clubs (me atrevo a ponerle remedio antes de volver a Madrid). El otro día le recordé la historia de la toalla y la del nudismo en su casa, de la primera no se acordaba, y le dije que iba siendo hora de una actualización. En el vestuario nos duchamos, nos secamos y frente a la taquilla tiramos la toalla... es taaan fácil de hacer y tan difícil sin embargo... Y luego en su casa rememoramos el paseo de la desnudez, merendamos para recuperar fuerzas del ejercicio, sin ropa en la cocina... y yo creo que ambos sentimos que por esos detalles nuestra amistad demostraba que seguía tan buena y hacía adelante como siempre! Aunque demostráramos que estamos fatal de la cabeza, jaja.

La verdad... debo confesar que a pesar de todos mis esfuerzos por naturalizar la desnudez, no he logrado quitarle del todo el velo del morbo, y creo que ni quiero, el pudor es una parte importantísima de mi sexualidad por todas esas situaciones que os he contado, quizás la naturalidad está pervertida... pero esa circunstancia ha completado muchos episodios morbosos y me sacude algo por dentro que me hace mucha gracia y me hace ilusión cuando la siento. No es sexo... es una sensación agridulce, de exhibicionismo, curiosidad, complejo y pudor. Aunque no me cuesta separar la desnudez del sexo, si me cuesta separarla del morbo... 

Cuántas más cosas me avergüenzan más ganas tengo de desnudarme al igual que soy incapaz aguantarme las ganas de confesar mis aventuras sexuales y provocar reacciones. Esas ganas son las que dieron origen al blog.

viernes, 2 de diciembre de 2011

La nominación


Hola lectores! 
Un día en mi facebook recibí el video que veis arriba, y supe que estaba nominado como mejor blog 2011.

Las votaciones sólo se pueden hacer durante este mes de diciembre. Y si os gusta mi blog os invito a votar ya mismo, jaja. Lo podéis hacer desde el blog de Drew Camp buscando el nombre de mi blog LeMorbo en la columna de la derecha. Clic aquí para votar.

El premio es una sesión de fotos hecha por Drew. Y podéis echar un vistazo a sus fotografías en su blog y en su portfolio.


Cuando acabe la votación mi blog acabará de cumplir 4 años nada menos ¿y qué mejor modo de celebrar un aniversario que con un premio y sobretodo un reconocimiento?

Sin embargo, si no gano, sólo con la nominación estoy muy ilusionado y me doy por satisfecho. Con un premio y con fotos profesionales gratis... más satisfecho aún.

También espero recibir comentarios en este post, no sólo de felicitaciones, me gustaría mucho preguntaros qué es lo que más os gusta del blog, y lo que menos. Si creéis que falta algo o que sobra algo... esas cosas.

Siempre es bueno tener información para mejorar, y aunque el blog es mío, con el tiempo se ha hecho también de mis lectores y quiero saber qué opináis, tanto bueno como malo.


jueves, 1 de diciembre de 2011

Beefy boy

Chico del mes


Este es Gage Wilson. 
Por desgracia no he encontrado muchos datos sobre él para acompañar a las fotos, tendréis que conformaros con esta selección de fotos de uno del chico que más morbo me da (en estos momentos de mi vida :)


Hay un perfil suyo rondando por ahí, ofreciendo sus servicios como chico de compañía, de ahí he sacado nada más que su edad, 26 años, y otro un poco chocante, se ofrece a chicos pero pone que es hetero... ¿táctica comercial? Lo más probable. De él también hay videos porno follando con chicos y si queréis encontrar más cosas os daré una pista: Randy Blue, que es dónde trabaja o trabajaba como actor/modelo porno.


A mí me encanta este chico porque me parece que a pesar de que se nota que se lo curra en el gym porque está muy fuerte, tiene un cuerpo mucho más natural que otros de su edad en el mundillo del porno. Hay fotos suyas más antiguas en las que está más delgado y con menos pelo... pero prefiero al Gage más relajado.


¿Recordáis que la monitora del gimnasio me dijo que yo era beefy? Pues cuando llegué a casa busqué la palabra en Google porque no estaba seguro de qué significaba y aparecieron un montón de fotos de Gage Wilson, compartir una característica con él me parece genial.

Yo ya le había visto en fotos durante estos últimos años, y puse las fotos de abajo en el blog, pero no sabía como se llamaba. Gracias a la monitora y su palabreja, descubrí su nombre por casualidad y ahora puedo hacer un chico del mes sobre él.



Me fijo mucho en él cuando me dan ganas de afeitarme el cuerpo y quitarme 5 años de encima, porque... ¿a qué Gage no tendría tanta gracia sin el detalle peludo? 
Para mí desde luego no, porque es el conjunto de todo él + el vello lo que mola.


Cuerpo de hombre y cara de niño... es algo que siempre he valorado en los chicos que me resultan morbosos y sexies, al revés no tiene el mismo efecto en mí, y un cuerpo de hombre real y la naturalidd al llevarlo puede hacerme perder la cabeza.


No me importaría llegar a parecerme a él :) 
Y si tú te pareces a él no dudes en contactar conmigo en lemorbo@gmail.com


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