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domingo, 29 de julio de 2012

Tradición anual


Hace tiempo que conocí a Oso paramédico por bakala.org cuando yo estaba a punto de cumplir 19 años. Un año después, una noche de verano aburrida y calurosa Oso paramédico me sugirió ir a su casa, y me pilló receptivo porque accedí. No hicimos gran cosa, de hecho... creo que todo se limitó a un juego tonto de meter mano, y no mucho. 

Ese día no percibí nada raro... Oso paramédico tenía unos 28 años y me pareció un gay soltero más de la ciudad. Al año siguiente volvimos a quedar en su casa, por las mismas fechas del verano, pero me fijé en más cosas, una de ellas fue una foto con una chica vestida de novia y Oso Paramédico con ella, entonces recordé una foto igual de otro chico, al que sí me atreví a preguntar y me contestó rápidamente que la novia era su hermana, así que no le di importancia en este caso. Aquel día sí que hicimos cosas... jeje, pero no nos besamos, nunca nos hemos besado.

Así lo hicimos durante 3 años, viéndonos uno o dos veces cada verano. En 2008, cuando ya tenía yo mi blog quedamos por última vez, y está relatado. Han pasado cuatro años desde entonces y he echado de menos seguir la tradición anual, porque Oso paramédico siempre fue uno de aquellos con los que me siento cómodo hablando de sexo o haciéndolo, sin temor al ridículo y tranquilo sin ningún complejo y con los que puedo poner todos mis sentidos en disfrutar.

La semana pasada me decidí a rebuscar por todas partes su teléfono, y gracias a que hace años aún usaba agenda física con los teléfonos de mis "conquistas", pude ponerme en contacto con él. No me imaginaba que le hiciera tantísima ilusión mi mensaje, y hemos vuelto a quedar el otro día, porque tras cuatro años quería saber cómo seguían las cosas por su parte y también si captaba alguna pista de cómo había cambiado yo en este tiempo. Quizás notara que estoy más fornido y que llevo barba y no me depilo? jaja. 

Oso paramédico tiene ahora un coche más grande, de siete plazas, su alopecia va viento en popa, está mucho más cachas pero sigue igual de cortado y vive donde antes. Cuando entré en su casa la decoración era idéntica, pero la novia era madre ya... Y Oso paramédico estaba junto a ella "otra vez"...

- ¿Y esto? - dije.
- Sí, tengo un hijo desde Abril y estoy casado desde hace 7 años.

No me resultó tan cómodo estar allí, en la casa familiar, aunque la madre y el bebé estuvieran en el pueblo, a muchos kilómetros de allí.

A pesar de la sensación rara, follamos en el salón. Necesitaba eso, hacía muchísimo que nadie me petaba, y como siempre Oso Casado lo hizo bien. Fijaos si hacía tiempo que no follaba que al día siguiente tenía unas agujetas que no me podía mover!

Me gustó tantísimo el polvo, y a la vez... es padre... así que el buen polvo, y precisamente por ser tan bueno me ha dejado un sabor amargo al ser tan anti-familiar. 

Con esa carga familiar le creo cuando me dice que no había follado con un chico desde 2008, cuando lo hizo conmigo. 

Me preguntó si seguiremos la tradición en 2013.

PD: Sí, la mujer llamó a las 11 para preguntar qué tal estaba y si había cenado. Y sí... interrumpió el polvo. Y no, no me hace ni pizca de gracia!!





martes, 17 de enero de 2012

Morbos y fetiches


Desde que era niño he tenido el sexo rozándome en la televisión, los carteles de anuncios de perfume... Todo rezuma sexualidad cuando creces con la punta de los dedos en esa frontera transparente que existe cuando se es menor y aún el sexo no adquiere la cualidad de explícito pero puedes ver sin tocar.

Durante ese tiempo desarrollamos fetiches que nos van a durar para siempre, imaginarse vivir en el imperio romano y compartir las termas con soldados, ser un discípulo adolescente griego vestido con un un simple quitón rodeado de filósofos maduros, ser un príncipe persa y que te adoren o servir de modelo a artistas en el Renacimiento.

Cuando crecemos entre todas las fantasías románticas siguen evolucionando los morbos, las termas se convierten en saunas, los discípulos quizás en chaperos, los príncipes en amos y los modelos de artistas en exhibicionistas, no lo toméis como literal, es una reflexión a grosso modo

También es muy común tener escenarios que te ponen cachondo, muchas veces ligados a cierta situación, como estar en la cárcel y que abusen de ti los guardias, o al revés... el vestuario del gimnasio, un descanso después de sudar en el cuartel militar, un despacho cuando todos se han ido, la sala de castigos del colegio, un bosque...

Y como todo es una obra de teatro, nos ponemos máscaras, que son las zapatillas curradas, los arneses, las botas militares, una gorra de policía, un collar de perro, un suspensorio quizás por deportista quizás por entrega... hay millones de fetiches, calzoncillos de todo tipo, calzado de todo tipo con su propia personalidad, cuero, algodón, goma... hay quien se conforma con una muñequera de cuero y quien tiene el total look, desde la gorra, la camisa y los chaps a las botas.

Todo ello evoluciona y el sexo que no llega al cerebro se queda muy atrás, en los primeros toques de la adolescencia, pero todos acabamos necesitando complementos como el glamour, el macarrismo, la dureza, el riesgo de ser pillado, hacerlo con espectadores, el sabor del sudor, el tacto de una cabeza rapada, los entornos llenos de hombres cachondos, tomarse una copa en calzoncillos y podrías rizar el rizo con fantasías mucho más complejas, desde que te meen, insultar, los hombres travestidos, lamer suelas, hasta azotes incestuosos. Hay para dar y tomar.

Yo tengo internet desde los 12 años, además de estudiar y evitarme paseos a la biblioteca, con los años también gracias a la red me apretaba contra esa frontera transparente de la que hablaba al principio. Cuándo has visto de todo, fantaseado con todo, valorado todo... ¿cómo amoldas tu imaginación morbosa a la cruda realidad? ¿Dónde está el estímulo en locales donde nadie se conoce si las pollas son todas tan parecidas en el fondo y lo que quieres es la polla de un leñador osuno en mitad de un bosque, o la de un surfero en Santa Mónica al atardecer en la playa, o la de un ejecutivo extranjero en un hotel de lujo? Una polla con fetiche, con adorno, que esté pegada a algo morboso que la complete y no sea un simple trozo de carne.

¿A dónde vas entonces? ¿A quién te quejas si las termas romanas ya no existen y nunca te vas a ver en el vestuario de un equipo de fútbol como el del vídeo que viste ayer cuando te pajeabas? 

El morbo es muy psicológico y se le puede engañar ¿pero os es fácil encontrar un sitio y gente  con quien poder teatralizar vuestros fetiches? ¿Cuántos de vosotros tenéis fantasías simples o complejas alejadas de vuestra vida cotidiana o que sólo funcionan cuando las pensáis? ¿Echáis de menos más compromiso por parte de los morbosos para realizar fantasías?

Es algo que he hablado a fondo con Capuccino, el chico que vino conmigo a la IntoTheTank. Y el fin de semana pasado vino a Madrid, pero yo no pude salir con él a morbosear porque estaba griposo y le pedí un relato pormenorizado. Podéis leer su relato haciendo clic en la imagen de abajo.

Una noche sin LeMorbo

martes, 13 de diciembre de 2011

Juegos de adolescentes


El otro día os hablé del pudor y la desnudez y de mis "métodos" para enfrentarme a ella y mis juegos con Julito. A los 16 años casi todos los sábados después de salir de la disco de menores nos íbamos a su casa a cenar un Burguer King para llevar o pedíamos una pizza, porque nosotros no éramos de esos que hacían botellón, sus padres siempre se iban al pantano todo el fin de semana y sus hermanos que eran mayores no aparecían nunca antes de las dos de la madrugada. Así que veíamos DVD's, cuando todavía había que ir al videoclub... jugamos a la PS2 o chateábamos en Chueca.com. Los viernes hacíamos eso en mi casa, y lo bueno es que cenábamos comida casera, pero lo malo es que no teníamos tanta libertad para jugar a andar desnudos por la casa, ni violarnos con velas, ni gastar bromas por teléfono, eso era vida! Jo, hay tantísimas historias que el post sería interminable.

Una de las más significativas fue cuando nos desnudamos por completo y anduvimos por su casa para superar nuestro temor al vestuario del colegio. Debo decir que ambos nos empalmamos, pero también tengo que aclarar, y muchos os acordaréis, de que a esa edad uno se empalma sólo por quitarse los calzoncillos incluso a solas... Si añades el erotismo de que te vea un conocido y la novedad de estar desnudo entre los muebles del salón ni te cuento. Y además, quiero que os hagáis una idea completa de cómo era el entorno, dos adolescentes desnudos, un cuadro de Franco en la pared y una banderita antigua en un aparador, los padres de Julito son así... ay... 

Hablábamos de otras cosas pero todos los días el sexo nos llenaba la boca en algún momento (en sentido metafórico), qué si pajas, que si medidas de polla, que si me meto el frasco de la loción anti-acné por el culo, que si ya me ha llegado el vello del pubis al ombligo... los típicos temas de dos gays a esa edad supongo.

Julito es muy cortado y muy pudoroso, aún hoy, pero en aquellas veladas le daban unos prontos increíbles de desvergüenza. Su culo es mega-elástico, se podía meter casi cualquier cosa con más o menos esfuerzo pero nunca le dolía. Y presumía mucho de su capacidad, una vez se metió seis salchicas frankfurt de una en una para demostrármelo, y yo estaba presente y expectante viendo como entraban las salchichas, cómo salieron lo resolvió Julito a solas... mejor!

Durante una época a los 18 o así ya le habíamos cogido el gusto a lo de jugar a la PS2 desnudos, y él acababa sobándosela toda dura con toda naturalidad, pero nunca me dejó ver cómo se corría porque le daba corte, sí a veces la mente humana es así, le da vergüenza correrse y no arrodillarse en su habitación para meterse con el culo bien alto seis salchichas... jaja.

Un día Julito, hablando de mi estrechez anal, me "obligó" a intentar meterme una de sus famosas salchichas, recordándome que él me enseñó como se metía seis y para que hubiera equilibrio tenía que ponerme en la misma situación humillante... pero me negué! y entre risas y tal... acabó violándome y metiéndome una salchicha, la verdad es que verme forzado a enseñar el ano así derepente y siendo penetrado me puso muy muy colorado de humillación pero lo recuerdo con mucho morbo a la vez. Eh! esto me da mogollón de corte contarlo, jiji. Ese mismo día cogí el spray antivioladores que tenían sus padres en un cajón del recibidor y se lo eché a lo lejos, seguíamos de risas... cogió el el spray y me lo echó en los ojos, HIJO DE PUTA!! casi muero, forcejeé con él y le eché mogollón de spray, estuvimos media hora retorciéndonos de dolor por el suelo semidesnudos, dantesco.

A la semana siguiente cogí un cirio que tenía el tamaño de un pollón enorme de la habitación Julito y le "violé" como venganza, aunque la verdad es que se dejó violar de principio a fin e incluso colaboró... 

A los 17 me la chupó con un condón puesto, y no por el sida ni nada de eso, si no para no entrar en contacto con mi piel, porque él era virgen aún, y no quería ese contacto tan directo, pero no se podía aguantar más la curiosidad de ver hasta donde le cabía, si podía soportarlo, la temperatura de una polla en su boca, etc, etc...  Le costó convencerme mucho porque me daba corte empalmarme tan cerca de su cara la verdad. Cómo era de suponer con un culo tan tragón como el suyo la boca no se quedaba corta y se la podía meter hasta la garganta todo lo larga (16) que era mi polla e incluso hacía algo con la garganta que molaba mucho... Pero fueron sólo 30 segundos, así que me fui al baño y en menos de 20 segundos me corrí (otra cualidad de los adolescentes). Nunca más volvió a pasar, aunque lo intentamos, una vez ya con la punta en la boca a él le dio un repentino sentido moral y de la amistad y que eso estaba mal... y otra cuando se la metió en la boca, a los 18 o 19, me la mamó 5 segundos pero me gustaba demasiado como lo hacía y me dio como miedo... creo que me sentí mal viendo a mi mejor amigo en esa posición, no sé.

Si Julito lee esto me asesina... y no me extraña, son cosas muy íntimas que ahora que estoy terminando el post no sé si es moral que publique. Pero bueno, la identidad de Julito está totalmente protegida, al fin y al cabo he contado el pecado pero no el pecador.

Hay muchas más historias. Pero son cosas del pasado, a pesar de que el otro día hicimos un remake de desnudarnos juntos en su casa y desayunar con toda naturalidad a ninguno se nos levantó (adultos...). Pero el fin de semana que viene lo más probable es que cuente una historia morbosa con Julito porque nos vamos de sex-club, que él no ha ido nunca y a pesar de su receptivo culo y su hábil garganta no piensa usar sus poderes sexuales en nuestra morbosa juerga... siente la necesidad de conocer ese ambiente pero no quiere ponerle los cuernos a su novio y yo le he tentado con algo tan inocente como ir sin camiseta o desnudo por un local, a mí sólo eso ya me basta. Ya os contaré.

Nota: Notaba que estaba empalmado mientras escribía, pero resulta que estoy pingando de preseminal... pero a tope!



sábado, 10 de diciembre de 2011

El pudor y la desnudez


En mi casa siempre nos hemos regido por unas pocas reglas fáciles de seguir con respecto a la desnudez, que con el tiempo se han ido haciendo imposibles de romper, y nunca ha habido "pilladas", a pesar de que en las habitaciones no tenemos cerrojo ni nada y mi hermano y yo dormimos desnudos desde años. Bueno a mi hermano sí que le he visto todo, pero nos costó normalizar esa situación...

Mi primera pillada me marcó, fue precisamente con Julito en mi piscina cuando teníamos 6 años, llevábamos toda la tarde en el agua y cuando estábamos secándonos sentados en el borde con los bañadores quitados y la toalla por encima... un cambio de posición dejó a la vista mis niño-genitales. Recuerdo muy bien que había aprendido que esa situación debía ser llevada con naturalidad, pero... no me habían enseñado cómo. Julito no se cortó un pelo y dijo:

- Se te ha visto, jaja.

Y acto seguido me la enseñó él ni más ni menos que los dos mismos segundos que me la había visto él. Eso es un verdadero amigo, y así me resultó muy llevadera la pillada, todo súper inocente y súper natural, y eso fue lo que me marcó, el accidente y la fácil solución con una buena actitud, siempre he echado de menos esa sensación.

Años después Julito y yo tuvimos que enfrentarnos a los vestuarios de gimnasia y de las clases extraescolares. Pero no hubo accidentes, recuerdo oír a los niños mayores decir que al fin y al cabo todos éramos chicos y no pasaba nada en un vestuario... Eso también lo recuerdo porque me hacía pensar en cuánta gente había aprendido la teoría sobre la naturalidad hacía la desnudez pero no tantos se sentían tan relajados.

En mi casa siempre he oído hablar de esa naturalidad pero sólo mi hermano y yo la hemos desarrollado (sólo entre nosotros dos) y no hace tanto...

A los 15, me costaba mucho asimilar que me estaba saliendo vello, así que tuve muchas charlas con Julito sobre el vello, el suyo, el de los demás, y todos los datos que teníamos ambos al respecto de familiares y amigos. Un día a los 16,  en el vestuario de natación y el fútbol del cole, descubrimos que éramos los únicos pardillos que iban temerosos y nos escondíamos, puede que porque fuéramos gays, pero la verdad es que a mí lo que me daba pudor era dejar claro que ya no era un impúber. Y a Julito le acomplejaba (como a todos a esa edad) el tamaño.

Con 16 años Julito se quedaba todos los fines de semana solo en casa, con sus hermanos que llegaban siempre a las dos de la madrugada, o sea que teníamos la casa para nosotros dos mogollón de horas desde que salíamos del cole hasta que venía mi padre a buscarme a las 12 en coche. Una tarde la usamos para una terapia de choque que también me marcó, para bien, que consistía en desnudarnos y andar por la casa como si nada, desde entonces y hasta hace un rato cada vez que recordaba la escena me parecía que éramos unos pardillos totales, sin embargo fue un episodio genial, simple, divertido y nos encantó compartirlo. Yo sentí lo mismo que cuando las toallas en mi piscina pero a lo bestia, porque hacer participe a Julito después de una década fue muy simbólico. Además superamos nuestro terror al vestuario, no hubo pilladas, pero no teníamos tanto miedo a que las hubiera.

En ese contexto de la casa a solas de Julito pasaron muuuuchas cosas, pero esas en este relato no tienen cabida, porque no son precisamente de nudismo inocente, aunque eran cosas de adolescentes no eran tan inocentes. Os daré una pista... violé a Julito con un cirio, ya os contaré.

El día 6 de junio de 2006, o sea el 6-6-6, me pareció que una fecha tan diabólica debía ser memorable por algo, Julito ya estaba en EEUU, y yo estaba apuntado a un gimnasio cerca de casa pero no usaba el vestuario, casi me pillaba más lejos el vestuario que mi propia casa... pero así no me enfrentaba a mi pudor, así que el 6-6-6 me duché, me metí en la sauna y no hice malabares con la toalla y los calzoncillos, tiré la toalla al suelo y me puse encima completamente desnudo, muy simbólico también. Fue un día muy importante para mi nudismo porque a partir de entonces el pudor no me impide ducharme en un vestuario, y tampoco es que yo vaya por ahí exhibiéndome, simplemente no me rallan los vestuarios anymore! 

La siguiente vez que me enfrenté a la desnudez fue a los 20, en una sauna gay, fui con un chico y eso de meterme en un jacuzzi desnudo y en público, más allá del sexo me pareció súper! Luego vinieron los sex-clubs y esas cosas, ir sin camiseta, en calzoncillos o desnudo... empezó a ser un fetiche en sí mismo y muchas veces con eso me contento.

Con Julito a los 6 en la piscina, a los 16 en su casa y por fin a los 25 (lástima que no sea 26!) en el vestuario del american gym. Resulta que Julito se perdió aquella fecha demoniaca, con lo que no ha superado totalmente su desnudez, y dice que no ha ido a sex-clubs (me atrevo a ponerle remedio antes de volver a Madrid). El otro día le recordé la historia de la toalla y la del nudismo en su casa, de la primera no se acordaba, y le dije que iba siendo hora de una actualización. En el vestuario nos duchamos, nos secamos y frente a la taquilla tiramos la toalla... es taaan fácil de hacer y tan difícil sin embargo... Y luego en su casa rememoramos el paseo de la desnudez, merendamos para recuperar fuerzas del ejercicio, sin ropa en la cocina... y yo creo que ambos sentimos que por esos detalles nuestra amistad demostraba que seguía tan buena y hacía adelante como siempre! Aunque demostráramos que estamos fatal de la cabeza, jaja.

La verdad... debo confesar que a pesar de todos mis esfuerzos por naturalizar la desnudez, no he logrado quitarle del todo el velo del morbo, y creo que ni quiero, el pudor es una parte importantísima de mi sexualidad por todas esas situaciones que os he contado, quizás la naturalidad está pervertida... pero esa circunstancia ha completado muchos episodios morbosos y me sacude algo por dentro que me hace mucha gracia y me hace ilusión cuando la siento. No es sexo... es una sensación agridulce, de exhibicionismo, curiosidad, complejo y pudor. Aunque no me cuesta separar la desnudez del sexo, si me cuesta separarla del morbo... 

Cuántas más cosas me avergüenzan más ganas tengo de desnudarme al igual que soy incapaz aguantarme las ganas de confesar mis aventuras sexuales y provocar reacciones. Esas ganas son las que dieron origen al blog.

lunes, 24 de octubre de 2011

La nueva religión de Los Angeles


Aún quedan resquicios de catolicismo en Julito, lo he descubierto cuando me ha preguntado por la JMJ de este verano en Madrid. Si se habla de religión y concretamente de la que ha influido en mi vida siempre saco el tema de lo poco permisiva que es o en todo caso de la cantidad de malentendidos que genera su forma de tratar las libertades individuales y privadas, y Julito piensa como yo pero siente aún fervor religioso y, aunque lleva una vida de hereje al igual que yo, no se atreve a criticar demasiado a la Iglesia ni al Papa como yo lo hago.

Si aquel montón de ideas y normas aún me dan vueltas en la cabeza a mí que reniego de la religión y me siento a gusto al poner malas caras a muchos sermones y predicaciones, quejándome cuando se refieren a mí, me pregunto en qué pensará Julito si se declara católico y no es capaz de abrir la boca para hablar en contra aunque la abra para obrar en contra... 

No me estoy metiendo con él, sólo reflexiono sobre ello porque me ha sorprendido y creo que el episodio dramático que vivimos hace unos días originado por una conversación sobre el colegio fue claramente causado por la contradicción a la que somete la religión a quienes se la toman en serio, al igual que a mí me tiene zarandeado y un tanto frustrado santificar la publicidad de vaqueros y pretender seguir los mandamientos de Abercrombie & Fitch. Las religiones son muy inspiradoras pero pueden destruirte como elijas mal.

El episodio dramático al que me he referido empezó cuando él alabó la JMJ y yo le pregunté cómo podía defender y seguir a una Iglesia que provocó que en nuestro colegio los adultos, los curas, profesores, padres, los textos y Dios hicieron que nuestros compañeros se giraran hacía nosotros en cuanto se dieron cuenta de que éramos diferentes y, especiales o no, dignos de arder...

Él se acordó de todo aquello y lloroso me enumeró todo lo que se acordaba que le hicieron. Yo recuerdo algunas cosas que me decían... como "mariquita", "nenaza", "princesa Lea", "rubita", "se ha colado una niña en el colegio", y cosas de esas... 

Nos obligaron a enfrentar un problema demasiado grande para unos niños, era verdad que yo era algo mariquita, pero quizás lo de Julito fue menos llevadero porque al contrario que yo que sólo me ofendía por los ataques a mi feminidad, creo que él ya intuía que había un trasfondo mucho más "pecaminoso" referido a la sodomía y una estilo de vida horrible.

Descubrí preocupado el otro día que mi amigo tiene un grave problema de autoestima con el tema originado por el bulling en el colegio. Sin embargo ambos deberíamos estar agradecidos, aunque sea sólo por comparación con otros casos, ya que nadie nos puso la mano encima, ni fue algo diario, ni universal y ni siquiera sufrimos un día entero de marginación, nos teníamos el uno al otro y la mayoría de los chicos nos apoyaban, de hecho gozamos de cierta popularidad durante todos los cursos.

El problema que veo yo... es la actitud distinta con la que tomamos los dos el asunto y el cómo nos alejamos por aquel entonces del estrés del "acoso escolar", mi madre estaba enamorada de mi y de mis hermanos y gracias a mi padre vivíamos en un nido de algodones dónde todo se curaba enseguida, pero Julito tenía nada menos que 8 hermanos con lo que nadie podría criticar a su madre si no tenía tiempo para darles lecciones de amor propio a todos y a cada uno por su problema particular y además tenían un cuadro de Franco en el salón...

Les deseo lo peor a los matones de mi clase, sin embargo me siento obligado a agradecer muchas cosas a otros muchos que al menos nos permitieron llevar una vida agradable dentro de lo malo. Pero el bulling en cualquier nivel no es algo frívolo desde las risitas por los contoneos de cadera de un compañero de clase al martirio diario y las agresiones físicas, son los verdaderos actos condenables, porque están hechos con odio, pero bueno ya se las verás ante Dios y se llevarán una sorpresa bien gorda.

Yo vine a Los Angeles a vivir con Julito porque le considero un chico con muchísima clase, muy cosmopolita, un it-boy en toda regla y durante estas dos semanas que hemos estado juntos le he tomado como un profeta de la dolce vita por el aura que le rodea, su casa, su medio marido, su estilo, su pose, su círculo y todo por lo que puede presumir al vestir... Y por supuesto y principalmente porque es una de las mejores personas que conozco tanto moral como intelectualmente.

Su trauma arrastrado o sus lloros no me han hecho cambiar mi opinión ni un ápice sobre él, pero quizás yo le pueda trasmitir algo de mi filosofía de vida y mi gusto por romper tabúes y superar bloqueos a base de patadas, cabezazos o pollazos, según proceda.

domingo, 28 de agosto de 2011

Nacho Vidal, culpable directo en mi desarrollo sexual


Mi primer acercamiento al mundo adolescente fue en aquellos días en los que íbamos a casa de mi tía abuela a comer, llegábamos como a las doce para tomar el aperitivo, ver su fantástico jardín, ella y mi madre hablaban y mi tío abuelo y mi padre fumaban y bebían. 

Mis hermanos y yo, recurríamos a mis primas tías (o como se diga), que eran veinteañeras y aún mantenían algún juego y cosas interesantes en su habitación. Siempre que llegábamos estaban acostadas, y su madre nos decía que las despertáramos, yo no sabía lo mucho que fastidia que 3 niñatos vayan a darte la mañana con sus chorradas, ahora las admiro por haber tenido tanta paciencia.

Ponían música noventera, como The Corrs, Alanis Morissette, Cramberries, Ana Torroja, U2, Ella baila sola... Yo me sentía muy moderno y muy puesto porque me gustaba el grupo de moda, las Spice girls y la Madonna de Ray of light. Además tenían miles de revistas, de moda y de cine. En la habitación de al lado dormía mi primo tío, un hombretón de 25 años, en una habitación masculinísima llena de maquetas y pósters de coches y chicas en bikini, pero esa me parecía una habitación muy lejana aunque despertaba toda mi curiosidad, la de mis primas era ya como mi segunda habitación, allí mis hermanos y yo nos sentíamos súper cómodos.

Un día mis primas se hicieron demasiado mayores para andar con una niña de 8, un mariquita de 11 y un salido de 13. Cuando llegábamos a su casa o se habían quedado a dormir en Madrid, o se habían ido con sus amigos por ahí. Mis hermanos y yo invadíamos la habitación igualmente, mientras los mayores hacían sus cosas, nosotros tres poníamos discos, leíamos revistas, veíamos Los 40 principales en el Canal+... y fingíamos que creíamos que éramos veinteañeros interesándonos por el Vogue y el Cinemanía

Mis primas estaban locas por sus revistas y si querías un recorte tenías que suplicar y explicar porque lo necesitabas. Mi hermano empezó a tener una extraña confidencialidad con el chico de la habitación de al lado y de vez en cuando se traía a casa una revista Man, que no ocultaba a nadie y era como su tesoro más preciado... Yo no era tan pequeño, sabía perfectamente de qué trataba la revista y también porque mi hermano se flipaba. Pero ni el Vogue ni la Man podían satisfacer mi floreciente sexualidad, ya me había fijado con 11 años en algún chico de la tele, Los vigilantes de la playa era mi serie preferida de las tardes en verano, pero era todo más erótico que sexual como tal, aunque ya había visto sexo en la tele, no porno... pero Instinto básico.


Un día viendo la Cinemanía mientras oíamos Ella baila sola en la habitación de mis primas, descubrí un reportaje sobre el auge del cine porno, salían dos chicas con tanga, tapándose los pezones "artísticamente" y un chico, Nacho Vidal con una camisa desabrochada y unos vaqueros con la bragueta abierta, me pareció lo más erótico del mundo, esa ansiedad por ese "casi pero no", creo que me entró hiperactividad, mi hermano estaba cerca, mi hermana pequeña estaba calcando unos zapatos del Vogue... Y yo viendo el pubis oscuro de un actor porno famoso que iba a ir a Hollywood, fue genial y súper tenso.

Las fotos que he puesto son de Nacho Vidal, pero en aquella no tenía nada que ver, era un chico jovencito con una mueca como diciendo "soy un actor porno y follo". Sabía que no podía robar esa foto... tampoco podía pedírsela a mis primas, tenía 11 o 12 años, no sólo era confesar que era gay, sino confesar que me interesaba el sexo y ya no era un niño. No tengo el recorte en las manos, pero siempre lo tendré en la cabeza. 

Lo he estado buscando toda la tarde en Google, o al menos alguna parecida de Nacho, pero nada... 

sábado, 26 de febrero de 2011

Mi culo es delicado como una flor (1)


Sonará bonito y hasta romántico, pero para mí que tengo que sufrir uno en mis carnes no me hace ninguna gracia.

Mi mejor amigo de la adolescencia, gay también, se metía de todo por el culo desde que tenía trece años, no tuve ninguna prisa en ponerme a su altura cuando descubrí que mi culo no tenía mucho que ver con lo que se espera de un pasivo. Después de varios intentos decidí que hasta que no conociera un hombre experimentado que fuera capaz de abrirme no intentaría meterme nada. 

Mi amigo se metía todo lo que quisiera, su consolador preferido eran las salchichas calentadas ligeramente en el microondas, se metía cualquier bote que había en su baño y a los dieciséis o diecisiete le "violé" con una vela supergorda (qué historia tan buena, algún día la cuento). Vamos que le cabía todo con una fluidez pasmosa.

Él decía que lo mío era psicológico, que él no tenía la presión a la que yo me sometía. Tenía parte de razón, aún hoy llevo la carga superficial y una educación estricta en la decencia y la limpieza. Y ya que sale el tema diré que siempre que me han hecho un beso negro yo tenía la seguridad de que la persona disfrutaba de un culo inmaculado. Esa pequeña obsesión por la claridad interior y el deseo de alejarme de los rasgos humanos analmente hablando influyen en mi mente, con lo que puede que sea psicológico, pero es que duele físicamente.



Yo me preguntaba cómo mi amigo podía soportar aquél trajín al que sometía a su culo, sin lavativas ni lubricante. Él era capaz de follar en los baños de un McDonalds con un niñato y yo necesitaba recordar cuántas horas hacía que había comido, mucha agua con jabón, lubricante, una cita perfecta, un ambiente privado y un beso negro profundo de hombre experto para poder atreverme a intentar una inmersión al interior de mi cuerpo.

Cuando voy al Strong y me empiezan a tocar el culo, lo cual me encanta, ya sé que me va a doler durante días. Y eso es una mierda :(  Porque yo como morboso quiero disfrutar de que todo fluya hacía mi interior con suavidad, un roce morboso e intenso, pero nunca sensación de desgarro, arañazos y sentir que me meten la rama de un árbol por el culo.

Disfruto de mi pasividad, pero sólo con gente que por alguna razón lo sabe hacer genial, y por supuesto esa gente se centra en el beso negro y me peta con suavidad después, los dedos... me destruyen, con lo que me gusta... pero me dejan para el arrastre.

Hoy estoy herido. Lobezno me ha cascado una paja y me ha hecho un buen dedo... pero en menos de un minuto el dedo empezó a doler, a raspar. Pero me gustaba que me lo hiciera, me excitaba y justo al correrme... AAAAAAAHHHHHHH, un dolor horrible.

- SÁCAME EL DEDO DEL CULO!!!

martes, 11 de enero de 2011

El libro de sexo para niños

Yo no he vivido en una casa de pervertidos, pero cuando notaba bajo la ropa las erecciones de mi padre, que seguro que os interesan muchísimo, yo no sabía exactamente qué era en realidad, pero guardé esa imagen en mi mente como dato curioso, que entendí muchos años después. Cuando mi hermano vio dos segundos de aquella escena de masturbación mutua entre mis padres, él tenía quizás 9 años y yo 6, a los pocos días mi madre nos regalo un libro sobre el sexo, con unos dibujos preciosos, para niños modernos de los 90.

El daño ya estaba hecho, y por mucho que mi abuela, que rezaba a San Antonio todos los días, pudiera morir de un infarto al enterarse de que sus nietos veían pornografía en un libro para niños, mi madre sabía que un niño de 9 años estaba confuso, que se había chivado a su hermano pequeño de lo que estaban haciendo con sus zonas peludas y tenía que evitar que nos traumatizáramos. 

Yo adoro aquel libro, y quiero encontrarlo, contaba cómo nacen los niños, cómo crecen dentro del útero y hasta como se mete el semen en la vagina para fecundar un óvulo, la diferencia entre hombres y mujeres, como madura la gente según su sexo... Eran dos protagonistas, una chica rubia y femenina y un chico moreno potentísimo. Sólo recuerdo tres dibujos, en uno aparecen los dos de jóvenes follando, la cadera de la chica era transparente y se veía como estaba dentro la polla del chico, aunque no entendía muy bien la imagen, eso sí, parecían muy felices (estaban tan bien hechas las ilustraciones). 

Y los otros dos eran la chica en edad de madre, con una niña adolescente y una niña pequeña. Y el otro, el más importante, un dibujo que me ha marcado... la evolución del hombre, con el bebé, el adolescente y el padre, el potentísimo padre, no era una ficha técnica, estaban en un campo, con árboles, luz natural, los tres desnudos, el padre cogiendo al adolescente por el hombro y riendo la mar de contentos, aceptando su desnudez, con las pollas sueltas y las manos muy lejos de ellas y sin preocuparse del pudor ni del morbo, nudistas al uso vamos. Quizás siempre he echado de menos el ambiente de esa imagen y se ha pervertido el deseo hacía el exhibicionismo morboso y sexual.

El adolescente tenía algo de vello y tal, con su pollita pero nada que me llamara la atención. Pero el padre, el moreno padre, tenía un vello super bien dibujado, abundante en el pubis y en el pecho con un brazo levantado para que los niños vean que los mayores tienen pelo en las axilas y una sonrisa preciosa. Y la polla... grande, gorda, no tenía glande, era como cilindro con una punta redonda sin mas, pero el tamaño no era en absoluto modesto, con sus huevos detrás y toda esa zona oscura, porque en el texto ponía que los genitales se oscurecen con la edad. Tenía las manos enormes y las piernas muy fuertes y muy largas, y hasta la forma de agarrar a su hijo adolescente... qué hombre más sexy, no creáis que me gusta la relación adulto y adolescente, no es eso, a mi me gusta el padre y punto!

La imagen que he encontrado en internet (y eso que he buscado a tope) no le hace justicia a la de mi libro... es una pena porque os iba a encantar ese padre!!! Ojalá alguno tenga imágenes de ese tipo, mandadlas por favor. Me gusta ver cómo se hace uno un hombre masculino y adulto. Y en esos dibujos siempre salen muy sexys, porque no es porno, sale todo natural, pero muy estilizado, no son para nada agresivos y presentan la desnudez como algo maravilloso y aceptado.

Problemillas mentales de LeMorbo.... jajaja.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

De mi especie

Hacía mucho que no tenía la sensación que tenía a los 17 o 18 años cuando me encantaba pasar las noches en vela hablando por internet con chicos, pensaba que la sensación especial ya no era posible, que era necesaria la candidez de esa edad y que ya no lo tenía. No estoy hablando de amor, pero sí de ilusión, esta noche he reconocido muy bien aquello, como cuando Antonio se conectaba y ponía su webcam, se le veía todo verde, como en una visión nocturna, él estaba rapado y yo le dije que parecía un soldado (y lo parecía de verdad). Yo estaba preparando la selectividad, no había estudiado nada durante el curso y me pasaba las noches con el libro abierto y estudiando con Antonio mirándome desde su casa, dándome ánimos. Al final saqué una media de 7'9 y lo celebré haciéndole una visita a su ciudad, yo tenía 17 años y nunca había viajado solo, fue un fin de semana que nunca olvidaré, me sentía tan mayor y en realidad era tan niño...


Nuestra relación virtual y nuestra conexión mental fue sólo posible por nuestro insomnio, por ser los únicos que andábamos por la lista de conectados a las 3, las 4, las 5 de la mañana, y él, que era el primero en ver la luz del Sol en su ciudad era quien razonaba y nos mandaba a los dos a la cama. Aún hoy le veo a veces, cuando me conecto a mi antigua cuenta de hotmail y sigue igual, como yo, sin dormir. Hoy le he echado mucho de menos porque estoy chateando con otro insomne, hasta ahora no había encontrado otro además de Antonio que pudiera seguirme el ritmo y que yo quisiera que me lo siguiera, porque hay muchos insomnes en el mundo, pero casi ninguno me ha gustado ni son capaces de trasmitirme nada.

Ahora también recuerdo a todos aquellos con los que charlé, Víctor, Invernadero... Borja... JAVI! Otros insomnes con los que chateé en la adolescencia y con los que compartí muchísimas horas. Guau... qué recuerdos y cuántos años han pasado.


Cuando uno va creciendo empieza a entender lo importante que son las cosas sólidas con una buena base, cuando todo aquello ocurrió yo no pensaba en nada, las cosas sucedían y nada tenía antecedentes, todo era nuevo, salvaje y mi cerebro reaccionaba muy sobresaltado, con un poco de miedo y mucho espíritu aventurero. Como cuando empecé el blog y a salir por sitios nuevos, después todo se ve muy distinto, más mediocre.

Yo siempre pensé que me iban a gustar más mayores que yo, absolutamente siempre. Y hoy me he dado cuenta de que me he encontrado conmigo cuando estaba en el instituto, quiero decir con un chico que me recuerda a mí en aquel entonces, me ha hablado de sus cosas, de sus amigos, de las clases y cómo no, de lo caliente que estaba, exactamente como yo a su edad. Mi orgullo me impide babear por él, porque es mi peor rival frente a Antonio, Lobezno y todos los hombres que me gustan y me han gustado, es muy duro.


Me he enamorado de mi pasado, y ese chico es el que lo ha detonado, con lo que tengo que luchar contra los sentimientos para no enamorarme de él sin razón. Si mis chicos me han visto alguna vez como yo veo a este jovencito, entiendo muchas cosas, las caras de Antonio, el paternalismo de Lobezno, los regalos de Jorge, las llamadas obsesivas de Javier... 

Estoy muy ilusionado con el chico que he conocido, es de mi especie, nos entendemos al 100%, pero en realidad soy yo el único que lo sabe, él solo siente lo que yo a su edad, es impulsivo y sensitivo pero no sabe nada de lo que está pasando conmigo, no sabe que me recordará siempre. Pronto quedaremos, para celebrar que lo ha aprobado todo este trimestre. Conocerle puede fascinarme o destruirme, ese chico me encanta y me da miedo a partes iguales, representa cosas que yo ya no seré y ve cosas que yo ya no veo, no sé si veré a través de sus ojos, si me ilusionará o me deprimiré, compararé y acabará dándome rabia no poder recuperar muchas cosas que sólo se tienen a esa edad. 

Y tengo 24 años... no quiero pensar qué será de mí si sigo con esta mentalidad a los 40. 

lunes, 13 de diciembre de 2010

¿Con o sin pelo?

LLevo toda la tarde acariciando mi barba y mi torso de cachorro, indeciso... afeitar... dejar salvaje... afeitar... dejar salvaje...


Yo no tengo ninguna duda, el hombre cuanto más oso más hermoso (vellosamente hablando, las grasas ya son otra cosa), las barbas, los pechos peludos, axilas, todo peludo. Me encantan los hombres peludos y muy pocas veces fantaseo con un cuerpo lampiño o depilado... quizás una de cien.


Yo aunque me depilo o me afeito de vez en cuando, porque me gusta mi cuerpo con un aspecto más... juvenil por así decirlo, también me permito mis épocas osunas y me da morbo ser follado y verme peludo y que al otro le de morbo mi vello o mi barba. 
También me encanta ver dos peludos enrollarse, dónde hay vello hay alegría.
Mi conclusión de las fotos... mi novio como los de la derecha, y yo... cambiando de derecha a izquierda según me de.


Cuando era aún un suave adolecente, que el poco vello que tenía era rubio e invisible, ya me paré a diferenciar  chicos sexys de los que no lo eran en base a si tenían al menos vello en las axilas y desde el pubis al ombligo. Mi padre tenía y mi hermano también, así que esperé que fuera mi turno. Mientras esperaba me interesé en descubrir quién tenía vello, por dónde, qué espesor, qué color, que largura... 


Patillas, camisas desabrochadas con vello debajo eran mi vicio en aquella época. Y mi primer novio, tuvo que ser siete años mayor que yo para llamar mi atención gracias a que le vi en pantalón corto y necesité saber si tenía tanto vello en el cuerpo como en las piernas. No era de los chicos más velludos con los que he estado, pero a esa edad su vello de joven me bastó para saciar mi hambre velluna. 


Cuando descubrí por fin que el vello de mi pubis iba subiendo hacia arriba y se asomó por la cinturilla de los pantalones fue un día feliz para mí, y cuando el vello de mis axilas se hizo visible a 5 metros, y cuando descubrí que el dorso de mi mano también se iba a cubrir me alegré también. Después sin embargo no me gustó tanto que me saliera en los glúteos, pecho y aunque en los hombros tengo cuatro, no me hizo tanta gracia, me hacía mayor... y entonces me depilé todo por primera vez muy disgustado. Luego lo asumí y me da morbo estar peludo y exhibirme tal cual.


jueves, 9 de diciembre de 2010

Sexo en El Pardo


Hace años que veo a Jorge, mucho antes del blog, antes de conocer a Lobezno y antes de todo, cuando yo aún disfrutaba de las camas, los hoteles y el sexo tradicional con chicos tradicionales. Alguna vez he hablado de Jorge en este blog, fue el protagonista de una entrada en la que tuvimos una velada de sexo y lujo en una suite, otra en la que se corrió a los pocos segundos de empezar a follarme (gran problema con él) y en otra en la que fuimos a un motel de mierda que parecía el de psicosis.


El sexo con él antes de LeMorbo había sido bueno, quedábamos cada dos semanas más o menos y teníamos sesiones largas e intensas. Yo tenía diecinueve años y me encantaba todo lo que Jorge me ofrecía, pero él estaba y está en el armario, y MUY en el armario, así que siempre andábamos escondidos por hoteles, paradores y cenábamos en sitios lejos de Madrid. Hasta que llegó la crisis y Jorge cayó en la pobreza y en su crisis personal de los 35.

Yo me puse a buscar al lobo y me olvidé de Jorge en cierto modo, aunque quedábamos muy de vez en cuando por los viejos tiempos, y porque tiene un cuerpo de escándalo y una polla rígida y gorda que me encanta tocar y comer, aunque se corra a la primera de cambio...

Ultimamente quedamos más para charlar, cenar e ir al cine que para follar, pero ayer me llevó a El Pardo, que es dónde él hizo la mili, y no me llevó allí sólo para enseñarme su cuartel, pero el muy pillo no me dijo nada de lo que tenía planeado y a mí ni se me ocurrió. Giró a la derecha y se metió en un parking oscuro y con cuatro coches empañados. Uno ya no es tonto como cuando inicié el blog, aquello era un picadero. Jorge siempre es muy educado y mientras te mete mano, te agarra la polla y se chupa la mano para tocarte el ojete finge que te pide permiso y te dice que no pasará nada que tú no quieras, pero aunque tú digas que no y te resistas él sigue a lo suyo. Debe pensar que decir que no y forcejear con sus manos largas es parte del juego... pero al final siempre consigue lo que se proponía.


Me la chupó un rato, lo justo para que yo olvidara la idea de forcejear y me dieron ganas de comerle la polla, acabé retorcido en el coche mamándosela y me vinieron a la cabeza aquellos días en los que éramos más jóvenes y yo disfrutaba tanto chupándosela y haciéndole sudar. Pero odio también hacerlo en coches por una razón de talla, dos chicos de uno ochenta y pico en un espacio reducido y con una palanca de por medio no es mi idea del buen sexo, sin embargo no era una cama y tenía un encanto morboso. Jorge no se comportaba como en los hoteles, era mucho más fogoso y violento, y creo que me llevó allí como sustituto, quiero decir (y eso es pura fantasía mía) que puede que eso que pasó ya lo hiciera en su época de mili allí mismo, porque cómo conoces tan bien el camino a un picadero, él lo conocía muy bien y no se sorprendió como yo al ver los otros coches empañados. A saber qué historias oculta ese picadero, militares, novias de militares, novios de militares y mirones... Al final le encontré mucho morbo, y aunque el sexo en un coche sigue siendo un problema para mis piernas en esta ocasión lo he disfrutado, y quería que él disfrutara de su atrevimiento de sus posibles recuerdos y de mí.

Él dice que nunca se la había visto tan grande como ayer. :) 
El sexo es mucho mejor cuando disfrutas y sabes que has hecho disfrutar.

Posdata: También me da morbo pensar qué se les pasaría por la cabeza a los mirones de por allí, que los había, cuando vieron que de nuestro coche salían dos hombres a mear... jeje.



sábado, 27 de noviembre de 2010

Mi conciencia anti-SIDA



El director de EstaNocheGay.com me ha pedido que escriba algo para el 1 de diciembre, el día mundial de la lucha contra el SIDA. Pero antes voy a pensar en voz alta en mi blog para después escribir el artículo.

Escribo sobre sexo, sexo gay, sexo promiscuo en saunas y sex clubs, hablo de mi estilo de vida promiscuo y entiendo mi deber de relacionar todo eso con el cuidado de que nadie me transmita el sida. Concretamente me pide que escriba sobre las veces que he tenido oportunidad de follar sin condón y he dicho que no, me ha hecho reflexionar sobre una cosa que me ha pasado justo hace un rato por la noche y que os contaré después de unos datos que explican mi punto de vista.

Desde que soy adolescente, antes de perder la virginidad yo ya estaba muy informado sobre los riesgos del sexo, más allá del temor a dios y a ofender a mi madre con mi comportamiento, durante un tiempo no sé si en 2º o 3º de la ESO tuvimos en el cole unas charlas sobre sexo seguro, todas las enfermedades que podías coger, el peligro que tenían todas ellas y esas cosas. Y en 4º de la ESO durante quizás 5 o 6 viernes tuvimos una hora de clase de sexo, clases de follar les llamaba yo, y eso que mi colegio era de curas... En esas "clases" nos hablaban de sexo, drogas, pederastia, internet (esas dos últimas me vinieron muy bien) y todo lo que los niños de mi generación debían encarar de una forma totalmente responsable, porque... los adultos ya no podían retenernos y para el colmo eran nuestros enemigos, los que querían abusar de nosotros, los que nos proporcionarían las drogas y que no tenían costumbre de ponerse un condón para follar.

Todos estamos afectados por el sida
Con todo ese miedo en el cuerpo empecé a follar, pero totalmente concienciado de que el sexo debía ser seguro. A mí, con toda la información que dan y con esa conciencia me sorprende que haya gente que se atreva a follar desprotegido, y cuando me lo sugieren no puedo evitar enfadarme y que me de mala espina.

Hoy estaba en un coche con uno, me la ha chupado, le he avisado de que me iba a correr y se ha tragado mi lefa, yo la mía propia me la como siempre que puedo, está riquísima, así que he dejado que disfrutara de mi leche, es intensa, huele muy bien y sabe mejor, me encanta tragármela toda y a casi todos le da mogollón de morbo ver como chupo mi lefa y me la trago, además es puro semen de joven guapo de buena familia y con los dientes colocados y blancos... pero.... ¿y sano??

- Mmmmmm, ñam ñam- dijo tragándose la lefa.
Leo le miró con cara de inquisidor.
- ¿Estás sano, verdad? - preguntó el tragón viendo que Leo no tenía la cara de un hombre que se acaba de correr.
- ¿Quieres saber la verdad o prefieres que te mienta? - dijo Leo muy serio.
- La verdad - dijo con la lefa atragantada y cara de ver un fantasma...
- Estoy sano.

Y la verdad es que lo estoy 100%, pero si le digo que soy VIH+ ese chico se caga allí mismo, después de provocarse el vómito. Primero traga y después pregunta, flipante... Yo ni pregunto, la cuestión no es si el otro está sano o no, es si yo quiero estar sano o no ¿me voy a fiar de uno que me dice que esta sano? Pues no, no me trago la lefa y ya está.
Odio el sabor del condón y soy incapaz de hacer una mamada con preservativo, pero de chupar a tragar va un abismo y eso marca la diferencia entre tener que medicarse de por vida y estar sano como un gusano (rima).

¿De verdad hay gente aún que piensa que un chico guapo y con buen tipo está exento de tener sida?

Sólo he follado a pelo dos veces, fue en la misma mañana, y confieso que no tiene nada que ver a hacerlo con preservativo, la sensación de piel con piel, esa naturalidad, sobre todo eso, la naturalidad.... fue una sensación superplacentera, él era mi novio, y donaba sangre, estábamos de vacaciones en un sitio precioso, por eso lo permití, no se corrió en mi culo. Pero...  la sensación de naturalidad y goce extremo fue eclipsada y pervertida unas horas después por el sentimiento de incertidumbre, casi miedo, irresponsabilidad, intranquilidad... y ni me atrevía a hacerme las pruebas, él donaba sangre y se hacía pruebas, ¿pero y si había follado con otro de la misma manera antes que conmigo y después de las prueba que le salieron negativas? Total... no mereció la pena la buena sensación de piel con piel porque luego lo pasé fatal, no me quiero imaginar lo que debe sentir alguien que folla sin protección con un extraño.


¿Si no se puede follar a pelo con tu novio donador de sangre entonces con quién? Con nadie! esa es mi teoría. Quizás me dejo llevar por el miedo, quizás, aunque el miedo sólo me da cuando no he hecho las cosas como deben hacerse. Pero estar a alerta nos mantiene vivos y queridos morbosos, a mí lo que me da miedo es follar a pelo, pero follar no me da ningún miedo, mi mayor miedo es tirarme un pedo mientras me petan o peor aún mientras me hacen un beso negro profundo. Y qué bien que toda la incertidumbre sea esa, uno respira mejor cuando sale de un sex club con la seguridad de seguir sano. Da igual con cuántos folles, ya puedes hacer un trenecito tranquilamente en el sling de The Paw que si lo haces con condón el único perjuicio será que no te vas a poder sentar en una semana.

Y mañana después de esta reflexión me pondré a escribir el articulo que me pide el director de EstaNocheGay.com.




jueves, 11 de noviembre de 2010

Olor a follada

Esta tarde después de merendar he quedado con uno para follar, para follármele yo a él, así sin más lo digo, porque así sin más he decidido que hoy era activo 100%, sobretodo porque el otro era más pasivo que nadie. 

Llevo años haciendo sexo y es ahora últimamente cuando me he detenido a oler el sexo, aunque antes también lo olía ahora presto atención y noto que me condiciona, me excita y mi cuerpo reacciona a reflejos adquiridos con la práctica. 

La primera vez que olí realmente el sexo con intensidad fue con mi peludo novio Antonio cuando yo tenía 17 años recién cumplidos, hiciera lo que hiciera su zona genital olía a lo que tenía que oler, es decir, a polla y testosterona, cosas de los cambios a esa edad sería.

El olor a polla lo tenía ya en el cerebro, pero el sexo con él no era muy abundante y las sesiones no eran muy largas, con los años descubrí el olor a polla chupada, cuando llevaba mucho tiempo chupándole la polla a uno ya olía de una manera específica, a polla chupada. La mezcla con la saliva y el sabor a polla, superreconocible.

Cuando a los 18 empecé a follar y usar condones se añadió el olor y el sabor a plástico y lubricante. Pero lo olía desde la posición de pasivo.

Volviendo al tema del pasivo150%, le he dicho que tenía que irme a correr porque hacía una semana que no hacía ejercicio, y el pasivo me ha pedido por messenger que después le follara, que quería oler a macho, otra cosa no, pero el olor sí puedo tenerlo de macho, así que accedí y cuando se puso a chupármela reconocí el olor dulzón del sudor y vello púbico, luego la saliva, además había preparado dos copas para entrar en situación. Muy rara vez hago besos negros, pero quería experimentar más olores, no olía a nada que uno se espera de un culo la verdad, era como cualquier parte del cuerpo, pero no me gustó mucho y el beso negro fue corto, cuando me puse el condón y le lubriqué el salón ya olía sutílmente al Strong, porque el Strong huele a sudor, hombre, saliva, copa, lubricante, plástico y culo abierto. 

El olor a follada desde la posición de activo es mucho más intensa.
Si me olía la mano era como estar en el Strong, sólo faltaban los azotes y los gemidos de fondo.

Recuerdo una vez cuando dormía con Lobezno bajo su axila, soñé continuamente con penetraciones, orgías y cuerpos masculinos, de una manera intensísima, no sé cuanto duran los sueños, pero me pareció que me pasé casi una vida rodeado de sexo y siendo penetrado, me levanté con una erección tan potente como mi polla me permitía. No sé a que es, pero doy fe de que algo emiten los hombres que va por el aire y nos pone cachondos perdidos.

La follada de esta tarde estupenda aunque me ha costado un poco conseguir meterla, lo hago poco lo de ser activo, pero tiene un puntazo ver tu polla en el culo de alguien, y si el culo es bonito más. Él se ha corrido ates que yo y después me he corrido tan intensamente que casi me caigo al suelo. Me he tirado al sofá y el chico me ha estado acariciando mientras nos recuperábamos.

El olor a sexo dura y dura hasta que te duchas, sobretodo el lubricante y el condón te deja un olor que te delata.

Tengo un amigo que cada vez que iba a visitarle su casa olía de esa manera.... pero yo nunca caía en la cuenta. Debe estar follando todo el tiempo, porque huele a condón y a culo abierto siempre, pero no me he dado cuenta hasta hoy de que su casa olía a eso, y va de decente... hay que ver.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Los Playboy de mi padre


Cuando tenía unos trece años, fuimos toda la familia a la casa dónde vivió mi padre cuando era adolescente hasta que se casó, pero yo muy pocas veces había estado en su habitación el tiempo suficiente para poder cotillear un poco y descubrir las Playboys. No estaban tan escondidas, sólo tuve que abrir un cajón y levantar un par de cosas que había encima, había un montón de Playboys, muchas chicas desnudas y de repente un vampiro sexy con dos vampiresas desnudas, dentro el vampiro estaba desnudo, UNA POLLA ERECTA!! no es tan habitual verlas cuando tienes trece años, y una así tan adulta! Me faltó tiempo para idear un plan y robarla para ver todas las fotos tranquilamente y en privado en mi habitación.


Nuestros padres hacían lo mismo que nosotros pero con un filtro de cámara diferente y con ropa extraña, no se depilaban tanto ni iban tanto al gimnasio, pero follaban y tenían pollas que se ponían dura como la tuya y la mía.


Lo que me resulta curioso pensar es que el acceso al porno era bastante escaso y complicado, supongo, en aquellas décadas de los 70 y 80. Yo con internet tuve acceso al porno light muy pronto en interntet, pero no encontraba porno explicito, no se veían pollas erectas tan fácil como ahora que si pones en google cualquier cosa te sale una. Pero estaba enganchado a las fotos de "chicos guapos" que había en cualquier web de entretenimiento como portalmix.com marcando paquete con ropa mojada, bajándose los pantalones dejando ver el principio de la polla... cosas más eróticas que porno en sí. Pero pierde el encanto de la Playboy bajo el colchón, que te pilla tu hijo veinte años más tarde... 

jueves, 5 de noviembre de 2009

Las saunas


Cuando tenía 19 años conocí a un casado, no teníamos sitio ninguno claro, y sugirió ir a una sauna. Entonces yo no había pisado ninguna. Y por aquel entonces ni me atrevía a ducharme en el gimnasio, casi ni a cambiarme (sin embargo estar desnudo "en público" me enmorbaba a mil).

Me planteé lo de la sauna más como una terapía de choque que otra cosa, si superaba aquello, ducharse en el gym sería pan chupado. No había casi nadie en la sauna Octopus a esa hora, y me sentí comodo pronto. Pero no solucionó lo del gym. Volví una vez más un año despues, ese día había más gente. Mi siguiente sauna este último verano fue también por necesidad, por una vez y sin que sirva de precedente me lie con un chico más joven que yo, lo cual nos salía muy barato en la sauna Men, al entrar entendí por qué era tan barato. Volvimos una vez más, pero ahora cuando nos vemos vamos a una que no sé como se llama pero está cerca de Fuencarral. Por curiosidad y por mi búsqueda particular de encontrar la sauna de nuestros sueños gays... fui a paraiso con el hombre que luego me acompañó a Copper, allá en los inicios de este blog. Fue morboso, pero creo que entonces y ahora tamb, voy un poco asustado por esos lugares. Después conocí la "sauna" Center, lo pongo entre comillas porque no vi ningún sintoma de sauna, a no ser las toallas... jajaja. Bueno y habia duchas si eso sirve. Despues de Center, empezó este blog y los demás pasos ya los sabeis. Como veis he tenido episodios con cuentagotas, hasta diciembre, yo aún considero que no estoy muy suelto en este mundillo vicioso, aunque ya voy conociendo y aprendiendo de qué va.

jueves, 8 de octubre de 2009

Biografía sexual 1



David Chokachi, más conocido como Cody Madison en Baywatch fue mi primer novio. Cuando tenía 9 años y vi que ese chico salía empapado de una piscina con un bañador azul pegado al paquete morcillón... pues ya se hizo mi novio en mi cabeza. Yo a esa edad no me hacía pajas aún, pero sé que yo deseaba tocar ese paquete que estaba en la pantalla, y soñaba con tener yo uno igual de mayor. Le fui fiel mucho tiempo, no me fijaba en otros, sólo en él. E incluso cuando empecé a salir con chicos les comparaba con Cody, ¿Tiene el mismo paquete? ¿tiene los mismos abdominales peludos? ... se parece... pues me vale!
Con el tiempo se me olvidó Cody, mi primer novio mental y hoy me he vuelto a acordar, he buscado fotos de él en internet y ... es guapo y está bueno, no le diría que no me folle... pero... no es que sea mi tipo ya. En el fondo ya le he cogido cariño a este chico, es con el que me aseguré 100% a los 9 años que yo iba a ser gay.
Cody era un golfo, creo que se folló a todas las vigilantes de la playa, era sexual, pero muy dulce en el fondo, y esos pelitos que le salían del bañador, o te guiaban a su interior... Creo que me vuelve a gustar, aunque tuviera mi edad actual... Era un chico guay, aunque parecía tonto... pero da igual, ese cuerpo...
Esta es la escena de presentación de Cody en la serie. Yo era como las niñas, pero mi cara era la de la profe de natación... casi me ahogo!! Eran los 90

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