jueves, 8 de octubre de 2009

Biografía sexual 1



David Chokachi, más conocido como Cody Madison en Baywatch fue mi primer novio. Cuando tenía 9 años y vi que ese chico salía empapado de una piscina con un bañador azul pegado al paquete morcillón... pues ya se hizo mi novio en mi cabeza. Yo a esa edad no me hacía pajas aún, pero sé que yo deseaba tocar ese paquete que estaba en la pantalla, y soñaba con tener yo uno igual de mayor. Le fui fiel mucho tiempo, no me fijaba en otros, sólo en él. E incluso cuando empecé a salir con chicos les comparaba con Cody, ¿Tiene el mismo paquete? ¿tiene los mismos abdominales peludos? ... se parece... pues me vale!
Con el tiempo se me olvidó Cody, mi primer novio mental y hoy me he vuelto a acordar, he buscado fotos de él en internet y ... es guapo y está bueno, no le diría que no me folle... pero... no es que sea mi tipo ya. En el fondo ya le he cogido cariño a este chico, es con el que me aseguré 100% a los 9 años que yo iba a ser gay.
Cody era un golfo, creo que se folló a todas las vigilantes de la playa, era sexual, pero muy dulce en el fondo, y esos pelitos que le salían del bañador, o te guiaban a su interior... Creo que me vuelve a gustar, aunque tuviera mi edad actual... Era un chico guay, aunque parecía tonto... pero da igual, ese cuerpo...
Esta es la escena de presentación de Cody en la serie. Yo era como las niñas, pero mi cara era la de la profe de natación... casi me ahogo!! Eran los 90

jueves, 1 de octubre de 2009

Pre-cruising (una vuelta al ruedo)

Reconozco que tengo un amante que es eyaculador precoz, pero me cae bien y es generoso, el caso es que me ha dejado a medias en mi casa con mi bici... No iba a poder dormir, una paja no me iba a calmar y un polvo era una pereza, ya eran las 23:30, así que con la bici bajé la Castellana hasta la plaza de Neptuno, volví a subir hasta Emilio Castelar, meé en un árbol, y me fui a ver a las transexuales de la calle Fortuny y alrededores (no me ponen ni una pizca) pero paseando en bici por la madrugada... ver trasnsexuales me sonó entretenido, son llamativas y me dicen cosas, en fin... no había nada mejor que hacer. Después otra vez a la Castellana de vuelta a casa Lobezno me llamaba para charlar y me senté en un banco. Cuando colgué supe que no me iba a poder dormir, Lobezno me había desvelado y el eyaculador precoz me había dejado muy alterable...

Me vino a la cabeza el cruising que se hace en la plaza de Ventas, no tenía sueño y en bici no iba a tardar nada. Tenía muy claro que no iba a participar, si hasta me cuesta en bares... en la calle no quiero ni pensarlo. Yo iba como investigador con blog de sexo gay...

Desde lo alto de la Avenida de los Toreros vi como se movían coches de una manera peculiar detrás de la plaza de toros, no era un sitio de paso normal, esos coches estaban allí de una forma forzada. Sabía que pasar por allí con bici y mi aspecto iba a ser para unos la fantasía que llevan esperando años y para los que no... al menos sería curioso, sabiendo que no iba a poder pasar por allí escondiéndome, me arme de valor y bajé la cuesta hacía la zona de cruising. Ya un coche me había visto, cuando me puse en movimiento él también... me había cazado mirando los coches... un tío rápido, aunque él iba en coche iba a la velocidad de mi bici. Le hice muy feliz confirmando lo que sospechaba al meterme por detrás de la plaza. Allí habían dos coches, uno apagó las luces, no sé si fue casualidad o fue una señal, en el caso de que lo fuera no la entendí. Yo no podía ver a nadie... pero vi un cochazo con un encorbatado dentro, me parecío sexy la situación de ejecutivo con cochazo y estudiante con bici... pero hoy no podía. Luego vi un coche también muy chulo con un barbudo que parecía guapo, pero no podía dejar de pedalear para jugar un poco aunque sea a las miraditas.... En un muro relativamente lejano había un chandalero en pose de web porno esperando hacer un amigo.

Salí de allí sorprendido de que un miércoles normal se confirmará que la leyenda urbana del cruising es cierta y que además no se reduce a dos coches marginales.

Saliendo de la zona una moto me seguía, me adelantó, desapareció y al rato apareció otra vez detrás de mí y me pitó (odio que hagan eso), eran chandaleros también y pasé de ellos porque no me ponen...

He llegado a casa y antes de que se me olvidaran detalles... aquí los escribo. Ahora me voy a dormir.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

El recreo es importante para pajearse











E
studiando, estudiando, me duelen los ojos de la luz del monitor del portátil ya. Es curioso cómo duelen al estudiar y sin embargo al charlar por el messenger o jugando a la Play es mucho más soportable el doble de horas.


El caso es que después de adelantar mucho los deberes he necesitado un remedio rápido de destensarse. Cuando he abierto mi cajón secreto he visto los consoladores, uno de ellos ya ni lo uso (la polla venosa de toda la vida) y mi juego de 3 de diferentes tamaños, uno es como un dedo, otro como una polla pequeña y el 3º como una polla gorda, ideal para anal porque empieza en punta y se ensancha poco a poco (casi nunca me cabe la parte grande).

Me he quitado la camiseta y me he bajado los pantalones, me he untado todo el cuerpo con crema hidratante, como cada día, y de paso he puesto un poco más de lo normal en mi culo, y en la polla para empezar a jugar en mi rato de recreo. Estaba en el baño, hace muchísimo tiempo que no me masturbaba en el baño (le cogí manía porque era el sitio a dónde siempre iba para masturbarme cuando era joven, mi casa es de esas que no tiene cerrojos salvo en el baño). Pero mi manía al baño se me ha olvidado cuando he rememorado mis primeras pajas, entonces me ha empezado a gustar, comparando la nueva paja con dildos, crema y algo más de tolerancia a la penetración y las antiguas primitivas y primigenias a palo seco y con un cuidado exagerado de no manchar nada. Además mi cuerpo también era muy diferente, más vello, más volumen, más polla, más músculos (menos nervudo...), unos labios más adultos, barba... ya no soy un adolescente, soy un hombre (un poco aniñado...).

A mi madre le encantan los espejos, y a mí me encanta que la casa esté llena de ellos. He pegado el consolador grande (directamente) en la pared, y me he apoyado muy poco a poco, para no sufrir una autovi olación (yo a veces soy muy bruto), me he quitado una zapatilla y así me he podido librar de una de las perneras que me limitaba la apertura de las piernas. Estaba solo en casa y podía gemir. Me alegro de haber asistido a las clases de Rosa en el gimnasio, es un poco zorrilla en el buen sentido, y un poco calentona, desde los 19 he aprendido y me he ejercitado a conciencia para mover el culo y la cintura y aplicarlo, no me ha resultado difícil follarme la pared mientras miraba como se me curvaba la espalda y movía el dildo dentro de mí, cada vez más profundo. Estaba impaciente por llegar a la parte ancha... pero poco a poco...

Cuando tengo algo en el culo soy multiorgásmico, debe ser que la presión en alguna parte de mi aparato reproductor hace que tenga orgasmos pero no me corra, un punto a favor de ser pasivo, con lo que tengo varios orgasmos antes de tener el más potente que por fin expulsa el semen. Con ese movimiento, admirándome en el espejo, esa cara de placer, ese cuerpo que poco a poco voy moldeando y que justo en la paja he notado mejoras (lo que me ha puesto más cachondo), además mi comparación mental del pasado adolescente y el yo actual, la nueva polla... todo me ha puesto a mil. La tensión del examen... el dildo en el culo, la rabia de no llegar nunca a la base!!! Me he apretado los huevos en el momento clave y me he corrido en el suelo.

A estudiar, el recreo a terminado.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Los exámenes me ponen cachondo



Hay un síndrome que se llama del estudiante, que le pasa a mucha gente y no sólo a estudiantes, que se refiere a las personas que siempre dejan los deberes para el último día o que incluso tan tarde se acuerdan de los deberes que ni lo intentan, con todo el bajón de autoestima que eso supone.
Yo soy uno de esos, que sufre este síndrome, y dado que soy consciente de que en mi caso es algo extremo, puedo considerarlo una enfermedad mental de la cual no veo cura.
Hoy quedaría con Lobezno, para ver que ocurre con su cambio repentino de actitud. Pero no podré, porque tengo examen de recuperación el lunes, uno que no me he preparado en absoluto y necesito todas las horas que quedan hasta las 10'30 del lunes y sinceramente algunos días más que no se me van a consentir. A parte tengo otro el jueves.
No puedo evitar que mi cabeza se vaya a lo que quiero hacer con Lobezno, sexual y no sexual. Y todo deriva y se me va la cabeza al sexo, y sé que no podré follar hasta el jueves después del examen, y que no podré ver a Lobezno hasta entonces para que me de besitos tiernos.
Cuanto más pienso en lo que no puedo hacer, más ganas me dan de tirar los apuntes por la ventana y salir en busca de un zarandeo intenso y olvidarme de la carrera. Y cuando cojo los apuntes en posición de sacrificio expuestos al vacío de mi ventana, el cubo de la basura o una hoguera... medito y valoro que sólo es una semana de sacrificio y un sufrimiento que me merezco por no haber hecho un poquito cada día durante el verano. No deseo sexo... NECESITO sexo, ¿por qué? porque no lo puedo tener, y lo deseo también porque es todo lo contrario a lo que me está martirizando, porque es un símbolo de ruptura, de libertad... es lo contrario de estudiar.
- ¿Salgo una hora y me quito el mono?
- No! sólo es una semana.
- Sólo es una hora...
- Haz los deberes!
- No puedo!!! No hay tiempo ya ¿y si me sacrifico y suspendo?
- Lo intentas!
- Pero Lobezno tiene el momento dulce.
- Lobezno estará ahí el jueves, y no te va a follar de todos modos
- Necesito verle.
- El jueves le ves.
- JO!!!!!!
- Siéntate y prepara el examen zorrillo vago e indisciplinado.
- Pero... hoy es la noche en blanco...
- En blanco te vas a quedar como no te centres.
- Quiero que me la coman!
- El jueves.
- No puedo, quiero salir!
- Si sales te vas a sentir mal y además no te va a dar tiempo para el lunes.
- Lo sé.
- Pues venga, siéntate y estudia!
- No puedo!!!

lunes, 14 de septiembre de 2009

El finde de investigación

The Paw y Strong
Era viernes. Llevaba toda la tarde buscando rollo por internet para ir a un sitio de cruising. Para encontrar la inspiración adecuada saludé por el messenger al Duende Verde, mi cicerone que me presentó The Paw hace ya meses, recordad mi post La zarpa. Y me aconsejó salir solo, uno está más desinhibido si no tiene nadie conocido al rededor, además entre los dos ideamos un juego mental para atreverse a hacer lo que uno mismo no se permite. El caso es que aunque me costó salir de mi casa, al final lo hice. Llegué a The Paw dispuesto a una noche de nudismo y sexo, pero el sito estaba muy vacío, y era un día importante para mi desarrollo morboso, no quería arriesgarme a que saliera mal. Me fui a un terreno más conocido, el Strong, pero allí a la 1'30 no había nadie, la pista estaba cerrada, pero recordaba que a las 2-3 se iba a llenar, y
vino más gente pero no se lleno jamás. El viernes parece un mal día. Para el colmo me topé con un gilipollas que me llevó a una cabina y lo único que hizo fue, a parte de asegurarme que me iba a follar, sobarme y cascársela, se corrió y encima me insulta, "yo no me follo al primer niñato guaperas que me pone el culo", me dijo. De mal humor busqué una polla que me quitara ese sabor de boca, pero el sitio estaba vacío... y lo peor es que cada rincón me empezó a recordar a Lobezno, con el que más disfruté Strong. Eso empezó a degenerar y tuve que abortar la misión. Además el único que me gustaba me tenía miedo, me miraba y cuando le miraba yo me la apartaba, y es más, si me acercaba, se hacía el loco y se iba lo más lejos posible. Me fui a mi casa.

Eagle
La noche del sábado y la mañana del domingo la he pasado con Lobezno. Pero como no me folla ni a tiros, sólo me abraza y me besa (con lengua!) pues me pone a mil y luego... nada. Frustración. Con eso esta noche quería salir a un sitio de morbo, mi amigo


Juan, el que me acompañó a Into the tank, recordaréis el post, he ido a cenar y planeamos ir a comer pollas al Eagle, que a Juan le encanta y es al único sitio de ambiente al que va. Pero me ha dado un ataque de pureza y me he vuelto a casa, dejando a Juan de cruising en el Eagle, al llegar me he cambiado de ropa y me he ido al Eagle. Cuando he llegado allí estaba Juan aburrido como una ostra, no había mucha gente, y la que había no estaba muy sexual que digamos, estaban de colegueo. Juan no me ha hecho mucho caso y nos hemos quedado como si no nos conociéramos. Nada de sexo... yo no había estado nunca el Eagle y como sabéis me cuesta soltarme en estas cosas que son morbosas pero dan corte si no tienes costumbre. Pero le he caído bien al camarero, Pater, le he bombardeado a preguntas sobre el sitio, cuándo está más lleno, qué hace allí la gente... qué pasaba que la gente estaba tan de cháchara y no follaba...
Yo iba a tener sexo sí y no. He ido preparado por si a caso, pero intuía que esta noche me la iba a tomar como un reconocimiento del terreno. No me ha disgustado, ha estado bien aunque nadie me haya follado, el próximo día vuelvo y a ver si interactúo. Pater me ha dicho que uno de los mejores días es el viernes a las 11 o así, aunque es imprevisible, a veces un miércoles se forma allí la fiesta de la vida. Y me ha aconsejado Odarko, que no conozco, y dice que la gente allí es más folladora y más joven pero se llena menos.
En resumen, esta noche ha estado bien, he investigado y he sacado algunas cosas en claro. Algo es algo aunque ahora me la tenga que cascar...

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